Hoy puede parecer una utopía pero el futuro empresarial
pasa por la micro-empresa, porque del Trabajo por Cuenta Ajena se puede esperar bien poco. Y a pesar de que
la desesperación de la mitad de los jóvenes españoles esté justificada y solo vean
el extranjero como única salida laboral, deberían tratar de crear sus propios
negocios, ya que esta parálisis política española ante el Emprendimiento tiene
que finalizar forzosamente más pronto que tarde.
Hasta hace poco se creía
que el fracaso de tantas empresas nuevas solo se debía a su escasa financiación,
y es cierto que sin recursos buena parte de los emprendimientos son irrealizables,
pero si el emprendedor se pone como una
moto el dinero sale de aquí o de allá. Sin embargo, hay expertos que afirman
que entre el 75 y el 80% de las Baby
Business (negocios nuevos de entre 3 y 42 meses) no superan ni el
primer año de vida porque sus emprendedores o no tienen la mínima preparación comercial o no conocen el sector
en que se meten o esos negocios solo son “más
de lo mismo”.
Esa ignorancia o
atrevimiento, de más emprendedores que emprendedoras, responde a la Desorientación Comercial
que sufren por la nula o escasa formación empresarial recibida, lo que les
imposibilita para percibir si el negocio emprendido puede ser viable y/o rentable,
incluso analizado desde la óptica del reiterado Plan de Empresa. Porque
esos nuevos empresarios pueden conocer relativamente bien la técnica del
negocio, pero la Cuestión Comercial es algo muy distinto. Así que en
cuanto comienzan a gestionar la empresa
resultan demasiado vulnerables para la clientela.
Por eso inauguramos este
foro de debate con un hilo sobre qué se puede hacer ante este problema, el cual,
parece que no lo solucionaría ni una mejor financiación, a no ser que se quiera
“tirar el dinero a la calle”. Porque la Micro-Empresa que comienza sin
preparación comercial no estará nunca a la altura del Nuevo Consumidor, que con las ventajas que encuentra en las TIC y en
las redes sociales va muy por delante de muchas marcas, a las que no quiere ni
oír hablar de fidelización ni otras “zarandajas” por el estilo. El consumidor
actual solo quiere recibir “Más Valor por su dinero”.

