miércoles, 12 de agosto de 2020

CRISIS TURÍSTICA, IMAGEN Y COMUNICACIÓN

Creíamos que esto se nos llenaba de turistas porque bastaba con tener sol, playa, monumentos, fiesta, sangría y ricas tapas, y ahora parece que en los tiempos que corren olvidamos vender un par de importantes productos: Imagen y Comunicación. Si un país transmite Seguridad y Confianza su Imagen será percibida en el extranjero como Positiva. Pero si falta alguno de dichos atributos o si los tiene no los sabe comunicar, la percibirán como Negativa, y quien crea que con solo algunos retoques de carácter operativo o transitorio el turismo volverá a ser lo que fue es que no ha entendido nada, porque ya le habremos abierto la puerta a los países de nuestra competencia. Así, el pasado día 5 de este mes, el catedrático de Organización de Empresa de la universidad de Huelva, D. Alfonso Varga Sánchez, publicaba en el Blog de Hosteltur, “Crisis Turística y Comunicación”, que agregándole “IMAGEN”, lo transcribo a continuación, junto con uno de los enlaces más interesantes sobre la COVID-19 vistos hasta hoy, ya que informa casi en tiempo real y sin tregua de la situación en el mundo, en España y en casi todos los países, con una serie de indicadores inéditos para la inmensa mayoría de los mortales: 



Imagen de la Marca España que pudo haber sido y no fue

“En cualquier modelo de gestión de crisis, los planes de comunicación representan una parte esencial de la fase de respuesta. Más aún, cuando un destino como España tiene tanta dependencia del turismo internacional, cuidar la comunicación hacia el exterior es fundamental para transmitir la confianza necesaria para que gobiernos, operadores y turistas potenciales adopten sus decisiones a partir deuna imagen positiva y veraz con relación al factor clave en el escenario marcado por la actual pandemia: la SEGURIDAD.

La seguridad tiene una doble dimensión: objetiva, por un lado, que se puede plasmar en indicadores (absolutos y relativos) cuya medición responda a fuentes fiables y criterios científicos y, por otro, subjetiva, que no siempre coinciden, ya que esta depende de las percepciones de las personas. Precisamente, para tratar de minimizar esa brecha, las acciones de comunicación coordinadas y la colaboración con los medios de mayor cobertura e influencia a escala internacional, sobre todo en los principales mercados emisores, deben estar entre las prioridades de los gestores de los destinos.

Cierto es que, al margen de esos esfuerzos por articular una comunicación clara y objetiva, existen otros intereses (por ejemplo, políticos más allá de los estrictos criterios de salud pública) ajenos al control de dichos gestores que hacen que el resultado de esas acciones no dependa solo de cómo las mismas fueron concebidas y ejecutadas, acrecentando la complejidad del problema. Por ello, cuando hablamos de la escena internacional, el despliegue diplomático es otra de las bazas a jugar.

Sea como fuere, observar cómo nos ven desde fuera resulta un ejercicio muy instructivo que ayuda a entender por qué estamos como estamos. A tal fin, el "Coronavirus News Monitor" es una herramienta muy interesante que rastrea la información más reciente sobre el Coronavirus y acerca de los temas que transmiten los medios de comunicación social, calcula una serie de índices. Ha sido desarrollada por la empresa de análisis de datos Raven Pack, con sedes en Nueva York y Marbella, y actualiza continuamente sus datos. 

El primer indicador es el "Coronavirus Panic Index", que mide el nivel de noticias que hace referencia al pánico o la histeria y el coronavirus. Los valores oscilan entre 0 y 100, donde un valor de X indica que el X por ciento de todas las noticias a nivel mundial habla de pánico y la COVID-19. Cuanto mayor sea el valor del índice, más referencias al pánico se encuentran en los medios. Como puede observarse, la tendencia a la baja se ha invertido en las últimas semanas. A la vez, llama la atención que los datos de España han estado siempre nítidamente por encima del índice de pánico mundial. La situación de España ha despertado (y sigue haciéndolo) más pánico en los medios, lo cual no ayuda a la recuperación de la confianza que necesita el sector turístico.

El segundo indicador es el "Coronavirus Media Hype Index", que mide el porcentaje de noticias que hablan sobre el coronavirus. Como en el índice anterior, los valores oscilan entre 0 y 100, donde un valor de X indica que el X por ciento de todas las noticias a nivel mundial están hablando de la COVID-19 (y España, en nuestro análisis). Como puede observarse en la imagen que sigue, la exposición mediática que ha tenido España en esta crisis ha sido muy alta, superior, por poner un ejemplo, a la de Estados Unidos. Con relación a España la pandemia se ha convertido en prácticamente el monotema, lo cual nos parece congruente con esos niveles de pánico indeseables referidos más arriba.

El tercero es el "Coronavirus Fake News Index", que mide el nivel de conversación en los medios sobre informaciones erróneas o noticias falsas relativas a la COVID-19. Funciona de la misma manera que los anteriores, es decir, un valor de X indica que el X por ciento de todas las noticias a nivel mundial (relacionadas con España) está hablando de noticias falsas sobre la COVID-19; por tanto, cuanto mayor sea el valor del índice, más referencias a noticias falsas se encuentran en los medios. Comparando los valores del índice a escala nacional y a escala global, España está muy por encima, siendo este otro factor que contribuye a crear escepticismo, más que confianza en la información.

En cuarto lugar, nos encontramos con el "Coronavirus Sentiment Index", que mide el nivel de sentimiento en todas las entidades mencionadas en las noticias sobre el coronavirus. El índice oscila entre -100 y 100, donde un valor de 100 es el sentimiento más positivo, -100 es el más negativo y 0 es neutral. Aunque, como tendencia, ese sentimiento ha ido mejorando, incluso en Italia (un país que parece adecuado para una comparación de este tipo), el sentimiento expresado ha sido, en general, menos negativo que en España, salvo en los momentos iniciales. Esta mayor negatividad tampoco contribuye a construir una respuesta que favorezca la imagen del destino.

En penúltimo lugar tenemos el "Coronavirus Infodemic Index", que calcula el porcentaje de todas las entidades (lugares, empresas, etc.) que de alguna manera están vinculadas a la COVID-19. Los valores oscilan entre 0 y 100, donde un valor de X significa que el X por ciento de todas las entidades cubiertas por los medios están vinculadas a, o relacionadas, con la COVID-19. La gráfica que sigue muestra la comparación con Estados Unidos, donde tanta importancia tienen los medios de comunicación y en el que, a pesar de ello, los porcentajes de este indicador han estado por debajo. La asociación de España con el coronavirus y la pandemia ha sido muy fuerte en estos meses, con el lastre que ello significa para la marca-país.

Por último, se presenta el "Coronavirus Media Coverage Index", que calcula el porcentaje de todas las fuentes de noticias que cubren el tema del nuevo coronavirus. Como en otros índices, los valores oscilan entre 0 y 100, donde un valor de X significa que el X por ciento de todos los proveedores de noticias incluidos en la muestra cubren historias sobre la COVID-19. Los valores en el caso español son, como puede observarse en la imagen siguiente, muy elevados, con ligera tendencia a la baja, pero repuntando. Tomando en este caso como referencia de comparación Portugal, en el país vecino la evolución es muy parecida, aunque con valores algo inferiores

La conclusión es convergente con lo expresado más arriba acerca de una asociación casi monotemática que agudiza el impacto de esta crisis en términos reputacionales y dificulta la recuperación del turismo.

En resumen, podría decirse, que sea por acción o por omisión, la estrategia de comunicación de España en el exterior (de haber existido como tal) o no ha sido la más acertada (en cantidad y/o en calidad del mensaje) o no ha dado los resultados apetecidos por razones que convendría analizar con cuidado por parte de las instancias responsables, dada la complejidad del tema. Sea como fuere, el sector turístico ha sido, seguramente, el principal damnificado.

Por lo que parece, costará librarse de este sambenito: los errores de esta envergadura se suelen pagar muy caros, aún más si no se reconocen y se ponen vías de solución. De lo que no hay duda, es que los destinos competidores ocuparán nuestro hueco. La siguiente interrogante es hasta qué punto se logrará recuperar lo que ahora se nos escape.”

Hasta pronto


lunes, 27 de julio de 2020

LAS PYMES EN ESPAÑA

(Este post es la Introducción extraída de un trabajo que estoy realizando sobre las pymes, para publicarlo lo más pronto posible)

“Una vez terminado el estado de alarma y con la vuelta a la nueva normalidad, tanto las empresas como las Administraciones deben tomar decisiones que permitan mantener la actividad económica. El Covid-19 ha llegado para cambiar nuestras vidas y nuestras empresas. Salvar vidas ha sido la prioridad durante el estado de alarma, pero ahora es el momento de salvar nuestras empresas y recuperar con ello nuestras vidas.”

El párrafo anterior habría sido muy adecuado a principios de Julio-2020 para iniciar un trabajo sobre recuperación empresarial Post-Pandemia en España. Pero a la vista de los acontecimientos posteriores y dado que el respiro que parecía que nos había dado el virus solo fue un espejismo, por la rapidez con que ha vuelto a la carga, conviene analizar la situación en sus facetas más relevantes para hacerle frente; de lo contrario, los estragos pasados no serán nada comparados con los que vendrán. 

Desde la óptica político-sanitaria, el estado de alarma fue uno de esos movimientos coercitivos, aunque legal, para que el personal obedeciera las consignas preventivas que venían de arriba. Es decir, del mando único en grandes tragedias. Mando tan necesario que al llegar la desescalada del confinamiento y transferir sus competencias a los 17 mandos regionales, reventaron las costuras del sistema y el virus volvió a campar a sus anchas, con las consiguientes y lógicas dudas en gran parte de la población de si el sistema autonómico es el más adecuado para este país, que a las primeras y serias dificultades que se ha tenido que enfrentar desde su implantación, no ha respondido con un mínimo de cohesión y solidaridad interregional.

Desde el punto de vista social, existe un consenso para recriminar a la juventud su irresponsabilidad por divertirse como siempre; como si no estuviera pasando nada. Una especie de “premio” después del inevitable castigo por el confinamiento forzoso y el lógico cierre de los locales de ocio; que abrieron de nuevo y se han tenido que volver a cerrar. Pero como somos tan dados a generalizar, no se tiene en cuenta que no se ha realizado ni una sola campaña para mentalizar a la juventud en el respeto a la virulencia de la catástrofe, con tantos canales de información como manejan, aunque muy poca tele, mientras esta vendía que solo era cosa de mayores. Pero si la juventud (nuestros hijos y nietos: el futuro del país) fuera también una víctima más porque los rebrotes sean el preludio de una segunda oleada a la altura de la primera, ya deberíamos estar rezando.

Botellones y fiestas caseras desafían las restricciones del Govern. (El Periódico, 25-7)

Desde una visión político-económica solo un apunte: Miedo debe darnos pensar lo que puede pasar entre las distintas Comunidades cuando llegue el reparto de esos miles de millones procedentes de Europa. Porque si en el tema político-social pasa lo que pasa entre regiones, incluidas las reyertas callejeras (“madrileñofobia” lo llama la presidenta de la Comunidad de Madrid), si además hay dinero por medio para repartir, ¿qué más puede suceder? 

Y por fin lo empresarial. Analizo brevemente algunas decisiones que según el primer párrafo deberían tomar tanto las empresas como las Administraciones “para salvar nuestras empresas y recuperar con ello nuestras vidas”. Es decir: un mínimo bienestar aceptable. Pero al ser tantos los problemas empresariales que nos preocupan y no poder abarcarlos todos en un trabajo no exhaustivo como este, solo me voy a centrar en un estudio sobre las pymes medianas, cuello de botella del tejido empresarial español si las comparamos con otras europeas.

Comenzaré diciendo que el principio en que se basa el acrónimo pyme siempre me ha parecido un tanto confuso. El vocablo se compone de pequeña y mediana, aunque exista una notable diferencia entre ambos conceptos ya que los criterios de pequeña empresa están por debajo de los 50 empleados, 10Mill.€ de facturación y 10Mill.€ en Activos; y la mediana empresa se va hasta los 249 empleos, 50Mill. de facturación y 43Millones de € en Activos. Un importante desequilibrio. (Ver más abajo).


Clasificación de las pymes y micros españolas (autónomos incluidos)







A la vista del claro desfase entre los baremos de pequeñas y medianas, y sabido que cuanto más pequeñas menos productivas son, parece que ante una crisis empresarial de esta envergadura habría que comprobar los motivos por los que, como es notorio, está tan limitado el crecimiento de las pymes en España, por si es necesaria alguna acción político-administrativa que afecte especialmente a las medianas, punto de inflexión de nuestras empresas, para que algunas “empujen” hacia arriba (grandes: más de 250 empleados), en las que también vamos bastante atrasados. Sería un acierto memorable que mediante el crecimiento de las medianas aumentáramos el volumen y empleo total.

(En marzo de 2015, inacabada aún la crisis de 2008, El Confidencial publicaba este artículo firmado por Pedro Calvo en el que el periodista exponía con meridiana claridad las causas que, según él y mucha gente más, limitan el crecimiento de las pymes en España): 


La maldición del empleado 50’

47, 48, 49 y... No hay más. La lista se acaba ahí. En el empleado número 49. Es la sorprendente realidad con la que se topan muchas pequeñas y medianas empresas en España. Un país de pymes que representan más del 99% de las empresas, el 66% del Producto Interior Bruto (PIB) y cerca del 75% del empleo. Pasar de ahí, ir a por el empleado 50 o más allá, representa un salto de tal dimensión que la mayoría descartan darlo. Pero lo curioso es que no se debe a una cuestión de costes o productividades marginales. No. La explicación es más sencilla. Se encuentra en una legislación que, lejos de incentivar que la pyme crezca, la empuja para que siga siendo pequeña. Es tan llamativo que esto sea así, que hasta el semanario británico, The Economist, se hizo eco de esta realidad.” Y sigue el periodista:

“Lo más llamativo es que algunos de los corsés que bloquean el crecimiento de las pequeñas empresas son normativos. Es decir, no dependen solo del negocio, o en estos últimos años, de la crisis, sino de unas leyes muy volcadas en la creación de empresas, pero que se olvidan de fomentar su crecimiento. Así, las pequeñas empresas se benefician de ciertos incentivos por su tamaño. Pueden liquidar el IVA trimestralmente, librarse de hacer una auditoría, presentar cuentas abreviadas o no tener comité de empresa

Y para terminar dice: “O sea, las normas implican que superar los 50 empleados o un determinado nivel de facturación se traduce en una mayor burocracia, unos costes de gestión más caros y cambios importantes en la tesorería de la empresa. Todos ellos, efectos que actúan como freno sobre el crecimiento. Lo más seguro es que si se flexibilizan estas medidas muchas empresas crecerán de tamaño y crearán más empleo. A la espera de esos cambios -que no se intuyen a corto plazo- la maldición se perpetúa: España no es país para el empleado 50.”

Pues bien, habría que hacer lo imposible para que SÍ lo fuera y no pararse ahí, sino tratar de llegar hasta el empleado 100, lo que está en manos de los políticos… y de los sindicatos. Se podría negociar una normativa que alargara “los privilegios de las pequeñas” (tope 49 empleados) hasta “las 100… y más”. Así, quizás fuera posible acercar nuestras cifras a las de los países europeos de nuestro entorno, y poder mejorar los desequilibrios que se observan en la imagen.

COMPARACIÓN EN % DE EMPRESAS EUROPEAS SEGÚN TAMAÑOS


Bueno, a la vista de los porcentajes de la figura lo primero que se nota es la similitud entre Italia y España, aunque las cifras de España son ligeramente mejores. Pero al comparar ambas con la media UE-28 y las otras naciones las dos destacan por tener bastante más microempresas y, por tanto, autónomos. Otra es la diferencia a la baja de España, y sobre todo Italia, de las sumas de Medianas y Grandes. Yo opino que esta es la clave de porqué son los dos países de los “grandes de la UE” que van a la zaga de ellos. Sobre todo, por la escasez de medianas. Un lastre en sí mismo; un freno para intentar saltar a las grandes y un importante impedimento para frenar la subida del PIB. 

Con esta opinión quiero unirme la teoría de los que creen que hay que hacer algo, y pronto, por todos los estamentos implicados, para deshacer el nudo gordiano que impide el crecimiento de las Medianas. Es la clave.


Hasta pronto

sábado, 11 de julio de 2020

DESFASE

“No podemos luchar contra un enemigo nuevo usando las mismas armas de siempre... Tenemos que cambiar las estrategias y prepararnos para lo que vendrá”

Pasa mucho, y se llama desfase: Consiste en prescribir remedios usuales para problemas nuevos. Pero no digamos si el prescriptor, que en circunstancias normales acierta más o menos con los remedios adecuados (y de ahí su buena fama) se sitúa en la rutina establecida o es incapaz de percibir que los nuevos problemas se deben a que la situación ha dado un giro de 180 grados y no tiene visos de volver a “la normalidad clásica”, sino todo lo contrario: agravarse más. Ir a peor.

No obstante, comprendo que no es fácil dar un golpe de timón. Mucha gente, ensimismada en su día a día, creen que bastante tienen con poder pagar el alquiler de la oficina/consulta, la luz, el agua y poco más para no bajar la persiana. No se van a dedicar, además, a estar atentos a la pantalla y a la retahíla de información pesada y reiterativa que le cuentan unos y otros. Se trate de sanidad, economía en general o de su profesión en particular. Claro, luego pasa lo que pasa.

Supongamos que hablamos de un/a profesional del asesoramiento empresarial y hoy nos charla como si todavía estuviéramos en diciembre de 2019, cuando aquí nadie era capaz de interpretar lo que ya estaba pasando en China, y si algún “espía” lo intuyó lo más probable es que pensara que los chinos están muy lejos y que solo están preparados para trabajar 12 horas diarias por un plato de arroz. Para los occidentales, pan comido, fuera lo que fuese. Pero todo lo que ha pasado es conocido.

Bueno, pues el/la profesional de turno, reconocidamente capacitado/a en el plan antiguo, hoy utiliza las mismas dialéctica y metodología de ayer porque parece que le ha afectado el desfase. Vamos, que no se ha enterado y sigue enganchado/a al sistema anterior. Y no será porque no han corrido ríos de tinta para poner negro sobre blanco lo que sucede en la sociedad y en el mundo empresarial… y lo que nos espera.

“Según el barómetro de las pequeñas y medianas empresas españolas, el 15% desaparecerán y 9 de cada 10 prevén efectos negativos en su negocio”

Y para muestra un botón. Lo dice “Barcelona Activa”:

“Antes de que se llegara la situación en la que ahora vivimos por la pandemia del coronavirus, el gasto publicitario en marketing, comunicación y medios digitales estaba teniendo una recuperación con una curva claramente ascendente. Se preveía un contexto muy positivo para el sector, pero todo cambió. 

Tras la COVID-19 el sector se ha visto fuertemente afectado por el confinamiento masivo y el decreto del estado de alarma que obligó al cese de la actividad económica. Su persistencia en el tiempo hizo que surgieran nuevas crisis en las compañías. 

Uno de los principales retos en estos tiempos es la recuperación de la confianza en las marcas por los compradores. 

Como resultado del impacto de la pandemia global encontramos que se ha producido un shock negativo de oferta y demanda. Cae el consumo y la inversión y muchas empresas se ven abocadas a cerrar su negocio. Los usuarios se vuelven más desconfiados y tienen otras prioridades y necesidades a la hora de comprar cualquier producto o servicio.”

Bien, pues algunos/as están ciegos ante esto que está pasando.

Hasta pronto

domingo, 14 de junio de 2020

PARECE QUE ESTE SÍ ES PAIS PARA VIEJOS

“Y llegó el coronavirus. Avisando, pero nos llegó de golpe. Nos sorprendió ya la suspensión del Mobile World Congress. ¿Sería para tanto? Veíamos lo que pasaba en China, en Corea, pero estaba lejos… Llegó a Italia y reaccionamos lentos. No imaginábamos que la globalización fuese tan contundente. El efecto dominó resultó imparable: distanciamiento social, paralización de una parte del ciclo económico, colapso hospitalario, cifras de contagios y de muertes espantosas. Las empresas en este contexto han visto limitadas sus actividades y, con pocas excepciones, se concentran en reaccionar para sobrevivir.” 

Este es el principio de un artículo firmado por el experto Xavier Marcet en el diario empresarial catalán “viaempresa”, el pasado 26 de marzo. La fecha era muy prematura para afinar tanto con tan pocas palabras, pero como luego se ha comprobado se quedaba muy corto, ya que los sucesos que han ido aconteciendo tenían la dudosa dualidad de meternos el susto en el cuerpo o sorprendernos, como se podrá comprobar.

Esta disyuntiva te obliga a pensar que aquí hay una cierta avitaminosis cerebral, como decía un íntimo amigo mío. Y es que, en la aún inacabada crisis de 2008, tanto a los políticos como a cualquier medio se les llenaba la boca o el teclado para decirnos que la única salida posible que había para superar aquel desastre era el Emprendimiento empresarial; es decir, más autónomos. Cuando los organismos económicos internos y externos, más o menos neutrales, dicen que nuestro verdadero problema es la escasa cifra de empresas industriales grandes. Por eso dependemos tanto del Turismo y la Hostelería, y de ahí tal cantidad de autónomos y microempresas (de uno a 9 empleados).

Y muchos jóvenes (la mayoría de ellos sin dinero ni conocimientos ni haber pisado una empresa jamás), convencidos de que encontrar empleo por cuenta ajena era una quimera porque amigos o familiares suyos con una carrera universitaria y un máster se tenían que marchar fuera para trabajar, se lanzaron de cabeza a unas piscinas sin agua para coger en traspaso o montar bares, pastelerías, fruterías o tintorerías, hicieran falta o no, para hacerse empresarios, como les decían. Pero después de bajar la persiana por última vez han podido comprobar que aquellos préstamos que pidieron para poder arrancar había que devolverlos.

Y claro que se están devolviendo, pero los devuelven sus avalistas. La mayoría, los padres. Pensionistas que se las ven y se las desean para llegar a final de mes porque tienen que pagar la hipoteca mensual que le avalaron “al niño empresario”. Porque si no la pagan, el banco les va a quitar la casa en la que viven y con la que garantizaron el aval. 

Sin contar con que lo único que vislumbran en el horizonte es la más que segura congelación de sus pensiones; otra vez, y más pronto que tarde. Porque “no hay suficiente barco para tantos marineros”. Metáfora de la versión del Catedrático de Estructura Económica Don Santiago Niño Becerra: “Sobran trabajadores para lo poco que queda por fabricar”
(De un post de El Blog de el Mentor, en mayo 2016)

Bueno, pues una vez que parece que se agota el banquillo juvenil, ahora alguien empieza a fijarse en los suplentes veteranos (despedidos por los ERE o prejubilados). Y sin que entremos en los desastrosos datos que nos desbordan, nos quedamos solo con este: “El número de parados mayores de 50 años se ha duplicado en los últimos 10 años, que ya antes de la crisis del Covid-19 era cercano al millón. La edad es responsable de que más de la mitad de los currículos de los mayores de 50 años que llegan a las empresas españolas sean descartados sin ser estudiados” (según reciente informe de la Fundación Adecco).

O sea, que ojo con este anuncio: 


Es decir, que no es necesario leerlo ni oírlo todo para comprobar que el trabajo por cuenta ajena brilla por su ausencia: quieren veteranos para que emprendan. O lo que es lo mismo: más autónomos. Pero eso sí, siempre puedes entrar en una empresa como falso autónomo como ya se dijo en este blog en 2014, pero como desde entonces ha llovido tanto conviene actualizarlo. 

Pero atentos a la coba que les dan ahora a aquellos que despidieron hace cuatro días: “Los profesionales ‘senior’ están mejor preparados, entre otras cosas, porque en sus vidas han tenido normalmente experiencias, sucesos y conocimientos que conforman una trayectoria vital que ayuda, sin duda alguna, a remontar mejor las incertidumbres que siempre acompañan a las situaciones de crisis, tanto en el plano individual como colectivo”. Dice Juan Antonio Sagardoy, abogado laboralista. Y añade: “Creo que en la etapa que se avecina, los ’seniors’ seguirán teniendo un papel importante y fructífero, un valor por sí mismos en el que la edad solo ha de suponer un plus de experiencia y conocimiento acumulado.

A buenas horas mangas verdes”. Dirán los seniors: “Si somos tan buenos y eficaces ¿por qué en la crisis anterior nos pusisteis en medio de la calle?”

Sin comentarios.

Hasta la próxima


sábado, 23 de mayo de 2020

¿Puede una empresa pasar de ERTE a ERE? y otras dudas sobre posibles despidos

El aumento del paro y de personas afectadas por ERTEs preocupan a los trabajadores, que se preguntan si se les puede despedir después de un ERTE o si este puede convertirse automáticamente en un ERE. Asimismo, preocupa también al personal que colabora en la creación de nuevas empresas, y sobre todo de empleo, como los colectivos que nos dedicamos expresamente a esta tarea. Por eso vamos a tratar de informarnos en un artículo publicado recientemente por el diario “Público”.

MADRID
11/05/2020 
ALEJANDRA DE LA FUENTE

La emergencia del coronavirus está dejando un mapa laboral incierto debido a la crisis económica derivada de la crisis sanitaria. Pese al plan de choque del Ministerio de Trabajo para que los españoles no vuelvan a caer en el desastre laboral que se produjo en la crisis de 2008, el temor al despido tras un ERTE preocupa a los más de 3 millones de trabajadores que se encuentran en situación de suspensión temporal de empleo.

Además, las cifras no llaman a la tranquilidad ya que se estima que el 60% de los bares y restaurantes prepara despidos y unos 40.000 acabarán cerrando. En tan solo dos meses, se han cerrado más de 130.000 empresas, complicando una recuperación rápida tras la pandemia.

Durante el mes de marzo, el SEPE ha procedido a abonar el pago de las prestaciones por desempleo a 5.197.451 personas (en esta cifra se encuentran los tres millones y medio de trabajadores afectados por ERTE).

Estas cifras preocupan a los trabajadores, que se preguntan si se les podrá despedir después de un ERTE o si un ERTE puede pasar a convertirse en un ERE, entre otras cosas.


¿Qué diferencias existe entre un ERTE y un ERE?

La principal diferencia entre un ERE y un ERTE es que el ERTE implica temporalidad (Expediente de Regulación TEMPORAL de Empleo). Es decir, que el ERTE supone una suspensión temporal del contrato de trabajo, mientras que el ERE finaliza la relación laboral.
¿Puede una empresa pasar de ERTE a ERE?


Otro punto muy importante es que en el ERE hay una indemnización negociada con los trabajadores o con sus representantes, mientras que en el ERTE no existe dicha indemnización.

El número de trabajadores de una empresa también es muy importante para aplicar un ERE, ya que este tiene que afectar a diez trabajadores en empresas con menos de 100 trabajadores, al 10% de los empleados de las que tienen entre 100 y 300 o a 30 en las que cuentan con más de 300 personas. En cambio, el ERTE se puede aplicar independientemente del número de trabajadores de una empresa.

Los EREs se utilizaron durante la anterior crisis para despedir de forma masiva a los trabajadores, mientras que los ERTEs se están utilizando en la emergencia del coronavirus para evitar precisamente los despidos masivos.


¿Se puede despedir a un trabajador estando en ERTE?

Sí, se puede despedir a un trabajador estando en ERTE. Hay que tener en cuenta que un esto es una suspensión temporal, pero sigue habiendo una relación laboral entre la empresa y el trabajador por lo que la empresa puede despedir al trabajador de forma objetiva o disciplinaria.

"Por ejemplo, si un trabajador insulta a su jefe o tiene la llave del local y roba la empresa le puede despedir por ello aun estando en periodo de ERTE", explica el abogado laboralista Víctor Llanos.


¿Una empresa puede pasar de un ERTE a un ERE?

En principio no debería ocurrir, pero aun así sí que puede producirse un ERE. Tras un ERTE la empresa puede presentar un ERE por cierre, pero primero tendrá que finalizar el ERTE y luego proceder a realizar el ERE. Si esto sucede, los trabajadores percibirán una indemnización por despido.

Las dificultades económicas pueden llevar a la empresa al concurso de acreedores (suspensión de pagos) lo que probablemente se traducirá en EREs y los trabajadores cobrarían las indemnizaciones recurriendo al FOGASA (Fondo de Garantía Salarial).

"Si esto ocurre, cosa que es muy probable en muchas empresas, los trabajadores verán sus indemnizaciones recortadas. Además, los trabajadores tardan muchísimo en cobrar sus indemnizaciones porque esto se puede alargar años", explica Llanos.


¿Pueden despedir a un trabajador tras reincorporarse?

Es importante destacar que una empresa puede despedir siempre a sus trabajadores, pero el despido puede ser procedente, improcedente o nulo.Es cierto que las empresas que han hecho un expediente de regulación de empleo debido a la covid-19, en principio, no pueden despedir hasta 6 meses después de la extinción de los ERTEs, pero no todo es blanco o negro.

"El artículo 2 del RDL 9/2020 prohíbe que las empresas despidan por causas objetivas derivadas de la covid-19. Esto supone que si los trabajadores demandan pueden llegar a ganar la improcedencia o la nulidad del despido. Además, una vez finalizado el estado de alarma, si las empresas despiden a un trabajador que estuvo en ERTE, en los seis meses siguientes, se verán obligadas a pagar las cotizaciones si estuvo exenta", explica Llanos.

Cuando los trabajadores se reincorporen a la empresa después de un ERTE nada impide que esta los despida. Aunque en este caso los trabajadores podrán demandar a la empresa por dicho despido.”

Hasta pronto



domingo, 10 de mayo de 2020

CORONAVIRUS (II): La Economía no puede convivir con la pandemia

(El título de este post está inspirado en una entrevista realizada al profesor italianoAndrea Crisanti, virólogo del Imperial College de Londres y “redentor” de la Región del Veneto (Italia), donde junto con la de Lombardía comenzó la pandemia en Europa. Sus respuestas podrían merecer un monumento a la cordura y al sentido común.)

Respecto a la cuestión sanitaria, yo creo que esta entrevista realizada al profesor Crisanti, junto con las cuestiones que yo exponía en el post anterior, con sus enlaces, y aun sabiendo que el tema podría dar para escribir un tocho como El Quijote, ya lo voy a dejar ahí y que cada cual saque sus propias concusiones.

No obstante, no quiero dejar pasar la ocasión sin expresar mi perplejidad ante la insistente falta de responsabilidad de tantos convecinos nuestros que no hacen ni puñetero caso a las advertencias que continuamente nos llegan por tierra, mar y aire sobre las precauciones que se deben tomar porque el bicho anda suelto por ahí y pueden contagiar a cualquiera que pase por su lado.

Pero les importa un pito. Y no me refiero solo a ese treinta y pico por ciento que “pasa de todo”, empezando por la política. Hablo de Insolidaridad en general. Si no, hable usted con uno de tantos médicos de atención primaria que han estado de baja, y confinados sin decreto, o han perdido a compañeros de profesión y amigos. Pregúnteles cómo se contagiaron. Este país no tiene arreglo, solo importan los Madrid-Barsa.



Y ahora, antes de llegar a una tabla que he dejado para el final del post, quisiera aconsejar a los interesados en los temas empresariales que no dejen de leer con atención este enlace de El Confidencial que nos aclara un montón de cosas.


Hasta pronto

HIPÓTESIS SOCIOECONÓMICAS DE UNA PROBABLE ANORMALIDAD


martes, 28 de abril de 2020

CORONAVIRUS (I): La bolsa o la vida

“La bióloga evolutiva Sarah Cobey, de la Universidad de Chicago, argumenta en Science que los principios generales de la pandemia nos permiten predecir dos cosas. La primera es que este coronavirus ha venido para quedarse, como hizo la gripe A en la década pasada y seguramente la gripe española de 1918. La segunda es que seguirá obligándonos a elegir entre la bolsa o la vida, el desplome económico o la saturación de los tanatorios, al menos hasta que haya una vacuna eficaz y factible a gran escala.” (Javier Sampedro, El País, 25-4-2020).


LA VIDA PRIMERO

Lo más seguro es que si sabes que hay un asesino en serie suelto, aunque la tele te diga que está muy lejos de ti, si al volver una noche a casa sientes que te aprietan en la espalda con algo punzante y te piden la cartera no te detienes a especular si es una pistola de verdad o de juguete. Se la das, con todas las tarjetas de plástico que llevas dentro y toda tu documentación, incluido el carné de socio del equipo de tus amores.

Bien, pues algunos países europeos (los primeros, Italia y España) creyeron que la pistola era de juguete y además trataron de huir, pero con los pantalones en los tobillos es imposible correr. Así que el asesino los pilló enseguida y se ensañó con ellos. Permítaseme el símil al comparar al asesino en serie con el virus más criminal del último siglo, que comenzó por inmovilizar a la shock force de la Sanidad: médicos de Primaria y sanitarios en general, a los cuales les pilló completamente desprevenidos. Sin experiencia en ninguna situación similar (lo más parecido fue lo del Ébola, por suerte muy corta), sin preparación psicológica ni moral ni material (la escasez de material de protección personal e instrumental básico era deprimente). Resultado: un gran número de bajas por contagios entre sanitarios con una importante cifra de defunciones, debido a la falta de prevención, como tantos casos en la Historia de nuestro país.

O sea, que pese al confinamiento, a “las alegrías” en las bajadas de las cifras de contagios y fallecimientos en los recuentos que diariamente, nos ofrece el equipo habitual, rayando en la propaganda, sin que tengamos en cuenta los cambios en los cálculos del conteo los cuales parece que periódicamente se modifican “a demanda”, y de las promesas de Desescalada de forma Gradual, Asimétrica y Coordinada con las Autonomías, Diputaciones y Ayuntamientos, parece que todos tenemos asumido que esto solo lo detiene una vacuna salvadora.

Respecto al sistema autonómico, parece evidente que después de 40 años no termina de cuajar, ya que es casi imposible no que colaboren sino tan solo que se pongan de acuerdo el Gobierno central con las autonomías que no sean de su misma cuerda. En este tema, la Bolsa va por delante de la Vida. (Bolsa en dinero o en votos). Nada nuevo por otra parte, ya que, gobiernen los unos o los otros, siempre ha pasado lo mismo. 


Publicado el 3 enero, 2015 por alfredospilzinger

Y ante este panorama, podemos perder cualquier tipo de esperanza de que esto se pueda solucionar aquí de forma similar a otras naciones, como se puede ver a continuación:



LA BOLSA DESPUÉS 

Bien, pues según opinan los que saben, las consecuencias económicas y sociales de la Covid 19 serán desastrosas. Mucho peor que la Gran Depresión de 1929.Y por supuesto, que el crash financiero de 2008.

Algunos expertos afirman que la deslocalización de las empresas debida a la Globalización ha resultado un fiasco. Paradójicamente, la mayoría de países occidentales dependen de la producción y venta de productos de protección procedentes de China para hacerle frente a la pandemia. Precisamente, el país donde nació el monstruo. 

Recuerdo una comida en 1991, a orillas del Lago de Como, en la que estábamos empresarios españoles e italianos, y uno de éstos presumía de que le estaba vendiendo a los chinos fábricas completas de nuestro sector “llave en mano”. Para él, los chinos estaban condenados a ser unos permanentes consumidores y jamás serían buenos productores, ya que cuando sus asesores los dejaran solos los productos que fabricaran serían un desastre. Desde luego el personaje no prosperó como profeta.

Sin embargo, la industria española hoy está lo suficientemente capacitada para fabricar cualquier producto para hacerle frente tanto a catástrofes sanitarias, naturales o medioambientales, sin depender de chinos o de marcianos. Pero no hay manera de ponerle el cascabel al gato. Es más fácil importarlos. En adelante no voy a incluir aquí nada más de mi cosecha ya que existe un estudio reciente en EL País Negocios que recoge en profundidad cómo podrá ser nuestra Economía el día después. 

Solo una frase sobre el Turismo en España:

El turismo se ha convertido en el sector que más riqueza aporta a la economía española, con un total de 176.000 millones de euros anuales que representan el 14,6% del PIB además de 2,8 millones de empleos, según un informe elaborado por la asociación empresarial World Travel & Tourism Council (WTTC)”. 30 ago. 2019. (Atentos a las consecuencias)


Hasta pronto


Pd.- Amenazo con una 2ª parte relativa a La Nueva Normalidad


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Si no se acaba de una vez con el desequilibrio entre el ser humano y la naturaleza, nuestros descendientes no querrán ni recordar nuestros nombres.