martes, 21 de abril de 2015

LAS CONTRADICCIONES DEL BUSINESS PLAN

No quiero ponerme pesado con el Plan de Empresa, pero según estoy viendo en mis estadísticas el tema interesa, o por lo menos se está leyendo muy bien. Por eso no quisiera dejarme algo en el tintero, así que hoy me gustaría hablar de las lagunas que sufre, o más bien de cuánto sobra en el Business Plan, que al parecer es uno de los problemas que impide que el emprendedor, en general, se pueda convertir en un mediano empresario y por eso abandona pronto.


Partiendo de que la empresa es un ente vivo e interactivo que para subsistir por sí misma y ser rentable y sostenible en el tiempo debe retroalimentarse tanto de los inputs (recursos o productos acabados que le suministran sus proveedores), como del esfuerzo físico y mental que realizan sus empleados para transformar y/o vender su mercancía; así como de los outputs (salidas/ventas de bienes y servicios a cambio de los ingresos monetarios que efectúan los clientes). 

Por tanto, sería necesario que los emprendedores conocieran tanto la cadena de valor interna de la empresa y las vinculaciones entre departamentos, como las relaciones comerciales que hay que mantener con proveedores y clientes. Y cualquiera que haya estado sometido al aprendizaje de un Business Plan o ha tenido que impartir su enseñanza sabe que sus programas hablan de grandes cosas, pero muy poco (casi nada) de estas cuestiones elementales que componen la verdadera salsa empresarial. 

Sin embargo, el Modelo de Negocio es mucho más sencillo y natural para entender el funcionamiento empresarial. Dos ciclos: el Interno la Producción y el Externo la Cuestión Comercial. Así de simple, comparado con el laberíntico Business Plan. En su día hablé aquí del Modelo de Negocio Canvas, y aunque no sea el único sí es el más conocido. Su fama le precede. Pero hoy no toca hablar de él. Hoy vamos a ir rematando el tema del Plan de Negocio, ya que, en ocasiones, las cosas son más cercanas de lo que se suele creer. 

Por ejemplo, ahí está la socorrida Wiki. que lo sabe casi todo. Así es que aquí abajo vamos a exponer uno de esos programas de planes de empresa de tantos como figuran en la red, o mejor dicho; de las etapas para su elaboración.


Procedimiento para la elaboración de un Plan de Empresa 

1  Estructura del órgano de administración 
  •  Redactar los Estatutos de la sociedad. 
  • Estructurar el funcionamiento del órgano administrador. 
  • Adjudicar las funciones de los órganos societarios. 

2  Área jurídico-mercantil
  • Tramitación administrativa y formalidades de constitución. 
  • Tramitación mercantil. 
  • Tramitación fiscal. 

3  Área económica 
  • Análisis y evaluación del entorno económico. 
  • Análisis del objeto de la actividad. 
  • Análisis de la competencia sectorial. 

4  Área de marketing 
  • Análisis y segmentación de mercado de la oferta. 
  • Análisis y segmentación de la demanda. 
  • Política de precios. 
  • Planificar y presupuestar los sistemas y medios de promoción. 
  • Planificar y presupuestar los sistemas y medios de distribución. 

5   Área de ventas 
  • Estimación de ventas. 
  • Sistemas de ventas. 
  • Política de ventas y cobros. 
  • Presupuestos de los medios de ventas. 

6  Área de producción 
  • Estructurar las secciones de producción. 
  • Diseñar las técnicas y procesos de producción. 
  • Estimar los costes de producción y los costes estructurales. 
  • Distribución de los costes a la producción. Contabilidad analítica. 
  • Sistemas de valoración, amortización y depreciación de la estructura patrimonial. 

7  Área de recursos humanos 
  • Diseño y clasificación del personal. 
  • Diseño de sistemas de evaluación para la contratación laboral. 
  • Adjudicación y coordinación de puestos. 
  • Sistemas de formación cualitativa del personal. 
  • Política y sistemas de retribución. 

8  Área contable-financiera 
  • Estructuración o composición del capital social.
  • Calcular el coste medio del capital social (propio y ajeno). 
  • Dotación y repartición de los desembolsos exigibles por la actividad. 
  • Calcular los flujos de caja (cobros y pagos). 
  • Actualizar los flujos de caja. 
  • Valoración de la inversión. 
  • Evaluación del proyecto. 

Bueno, a la vista de estos ocho epígrafes, no cabe duda que conocer a fondo los entresijos de un Plan de Empresa es tremendamente complicado para la inmensa mayoría, porque su estudio no se basa en una metodología concreta, sino en un mix de temas que procedentes de aquí y de allá, alguien, no se sabe a ciencia cierta quién, las mezcló para crear una especie de disciplina exnova que no figura como cuerpo curricular en los programas de ninguna carrera o profesión conocida, pero que tiene un poco de muchas. De ahí que deba enseñarse en cursos cortos o másteres especiales. 

Así es que hay que tener unos conocimientos, o más bien intentar aprenderlos, sobre cuestiones para algunos misteriosas (si a los técnicos los sacamos del punto 6: Producción, ni te cuento). Por lo tanto, la pregunta podría ser: ¿No sería mejor cubrir las carencias o lagunas del Business Plan y depurar lo que le sobra? Ahí radican algunas de sus contradicciones. 

Porque lo seguro es que ni un autónomo ni una microempresa de menos de 10 empleados (la mayoría) necesitan Planes de Marketing o de Producción o de Recursos Humanos o Jurídico o Financiero. Así que para ir cambiando el paso, en tales casos dichos apartados se podrían eliminar, por lo que se impondría un Mini Business Plan (MBP) que recogiera sencillos e innovadores conceptos que los actuales planes nunca se han planteado. 

En definitiva, se trata de optar por la racionalidad y el sentido común, para que quien pretenda ejercer la profesión de empresario aprenda realmente lo necesario sobre la empresa, por dentro y por fuera. O no parece lo adecuado? 

Posiblemente habría menos Abandonos (GEM España 2013, pág. 62). 

Hasta la semana que viene.

sábado, 11 de abril de 2015

LA VERDAD ESTA AHÍ FUERA

Por el interés despertado entre el mundillo emprendedor que sigue este blog por este post publicado a finales de diciembre pasado, lo he traído de nuevo aquí. Saludos para todos.


11 de abril de 2014
LA VERDAD ESTA AHÍ FUERA

O sea, que hay que salir: Zapatos y Saliva. Abandonemos nuestros confortables despachos o lugares de trabajo y meditación y salgamos a la calle a preguntarle a la gente su opinión sobre si las dudas que nos atenazan respecto a la creación de una nueva empresa o negocio son fundadas o no. 

Y, para empezar, volvamos al post de la semana pasada sobre la encuesta internacional del GEM 2013 y los resultados del apartado España, que dejan entrever lo que a muchos nos parece una insensatez, que planificar el porvenir de una empresa o negocio sin una preparación específica conduce, en la mayoría de los casos, al abandono de la misma, tal como se aprecia en el cuadro de abajo, extraído del gráfico 1.2.16. de la página 62 del GEM 2013 España, que si lo observamos con detenimiento nos puede aclarar una duda importante:

GEM 2013. Distribución de los colectivos emprendedores en España, según cuenten o no con educación específica para emprender.

(En %)
Potencial
Naciente
Nueva
TEA
Consolidada
Abandono
NS/NC
0.72
1,32
0,58
1,02
1,36
1,06
No Form.
52,16
48,48
56,92
51,88
62,13
59,24
 Sí Form.
42,12
50,20
42,50
47,11
56,51
39,70






A la vista de los resultados, si el potencial emprendedor se quiere tirar a la piscina sin una preparación empresarial específica (No Formación en el cuadro) es muy libre de hacerlo, pero que se atenga a las consecuencias, ya que como se ve en la casilla Abandono la diferencia de porcentajes en 2013 ha supuesto 20 puntos (59 – 39) entre los que no tienen una formación específica para emprender respecto a los que sí se han formado empresarialmente. 

Evidentemente, el emprendedor potencial que no acude a la vía de la Preparación específica se ahorra un dinero importante, porque un curso para cualquiera, o un máster para licenciados, con el fin de formar al neófito empresarial en empresario viene a tener la duración de un curso lectivo (de ocho a nueve meses) y un precio acorde con su duración, lo que no suele estar al alcance de todos los bolsillos. A no ser que se arrimen a una ONG (Gratis Total) porque no dispongan ni de un euro. 

Pero todo esto, partiendo de que la Metodología que sigue la enseñanza específica para tratar de que un emprendedor consiga obtener los conocimientos necesarios para iniciarse en una empresa está basada en el llamado Business Plan (Plan de empresa o de negocios), que es de lo único que se habla a lo largo del curso. El cual culmina con un Trabajo Final consistente en la realización, impresión y encuadernación de un imaginario Plan de Empresa (porque el protagonista ni ha fabricado ni ha comprado ni ha vendido nada todavía). Pero en función del tipo de conocimientos adquiridos ese aprendiz que pretende montar una empresa por vocación o por necesidad se juega su dinero y su futuro. 

Este es el programa que siguen tanto en Universidades públicas y privadas, como en escuelas de negocios, cámaras de comercio, academias privadas o cualquier otro tipo de Institución, salvo contadas excepciones que ya han cambiado de vía para seguir el camino de la Modernidad. Pero a estas alturas del siglo XXI parece surrealista que el aprendizaje para ser Empresario deba basarse, exclusivamente, en la simulación de un Plan inventado siguiendo los postulados de unas plantillas comunes para todo tipo de empresa o negocio que hace unos quince años diseñaron unos economistas que posiblemente pertenecieran a la misma generación a los que la crisis de 2008 cogió con los pantalones en los tobillos, y se enteraron de la cosa cuando ya la teníamos encima. 

Hasta el punto de que, por ejemplo, si los gastos de las Inversiones Iniciales para adaptar las estructuras de algunas de esas empresas que se intentan crear en muchos casos son superiores a lo planeado (porque siempre se olvida algo o se cometen errores) qué sucederá con los cálculos realizados para llegar a cuadrar un Plan de Empresa cuyas cifras son ficticias? Business Plan, al que además de los Planes específicos (Jurídico, Marketing, de Acción, Recursos Humanos, etc.) se le exije el PLAN FINANCIERO (Tesorería del 1er año, Balance y Cuenta de Explotación Previsional (Prevista) para tres o cinco años, con inputs y cifras simuladas. 

Para hacernos una idea de la imaginación que hay que echarle a la cosa, pensemos en qué habrán quedado los Planes de Negocio realizados en 2005 ó 2006, dos o tres años antes del comienzo de la actual recesión, con los cambios tan brutales que sufrimos. Parece evidente que en algo cambiarían los supuestos planteados respecto a sus realidades posteriores. 


O sea, que algo debería cambiar en el panorama del aprendizaje del emprendedor. Pero para que no se diga que yo soy un patoso que intenta darle la vuelta a tantas cosas establecidas y generalmente aceptadas, ahí dejo la opinión del veterano bloguero Javier Megías, que hablando del tema nos decía esto en Agosto del año pasado: 


‘EL FIN DE LOS PLANES DE NEGOCIO’

“El mundo ha cambiado. Las empresas han cambiado. Todo sucede más rápido, los clientes son cada vez más exigentes y volubles, la tecnología ha conseguido que lo que antes sucedía en días ahora ocurra en segundos… y sin embargo seguimos planificando como hace 50 años. ¿Tiene sentido planificar qué va a suceder los próximos 5 años?

Desde hace muchos años la piedra de toque de cualquier nuevo producto o proyecto es el plan de negocio. Un documento sagrado que pretende capturar la conceptualización que tenemos del negocio, y prever cual será su desarrollo en el futuro… algo que ha ayudado a generaciones de profesionales, pero que ahora muestra signos de obsolescencia, porque ¿alguien sabe cuánto va a facturar en 4 años? (si ni siquiera sabemos lo que sucederá en 4 meses…)

Sí, suena a herejía decir que los planes de negocio son una herramienta obsoleta del pasado… pero así es en gran medida. Y por duro que resulte leerlo, si conseguimos superar la indignación que nos produce la anterior afirmación y nos vamos a los hechos es todo más fácil.

“Los planes de negocio o business plan nacieron con el objetivo de capturar una realidad bastante estática en la que los clientes no cambiaban sustancialmente, y han servido durante décadas para recoger de forma sistematizada los objetivos, recursos y tareas para poner en marcha un nuevo negocio o producto.

Sin embargo, la realidad ha cambiado. Ya no es sensato (¿lo fue alguna vez?) explicar el futuro en función del presente, de lo que sabemos, ni dar carácter de sólido pilar a ideas no contrastadas sobre lo que sucederá en el futuro (a menos que tengas parentesco con algún vidente o estés iniciado en las artes de la nigromancia)….”


Hasta la semana que viene

miércoles, 1 de abril de 2015

Motivación emprendedora en España

Dentro de unos días será presentado en Madrid la edición nº 16ª del Informe Global Entrepreneurship Monitor GEM España 2014, con datos específicos de la actividad emprendedora del año pasado en nuestro país. 

Y aunque la presentación mundial realizada en la Reunión Anual GEM el pasado 5 de febrero en el Tecnológico de Monterrey arrojó datos interesantes a nivel mundial, la TEA (Tasa de emprendimiento Empresarial) en España se ha mantenido estable con un 5,47%, permaneciendo por debajo de la media europea y de la media de los países impulsados por la innovación, con valores de actividad emprendedora similares a Dinamarca y por encima de Italia, Alemania, Francia y Bélgica.

Para poder evaluar mejor las razones que motivan a los individuos en España a iniciar un negocio resulta significativo ver la evolución de la TEA con respecto a 2013 desagregado por oportunidad y por necesidad. En cuanto al emprendimiento por oportunidad no se observan variaciones con respecto al periodo anterior, manteniéndose en un 33% y permaneciendo por debajo de la media europea, 47,9%. En el caso del emprendimiento por necesidad, tras crecer en años anteriores, el indicador se ha mantenido este año en un 29%, todavía 7 puntos por encima de la media de la UE. 

Así que dado que en el próximo mes estudiaremos aquí las particularidades del Informe GEM 2014 referido a España traigo aquí y ahora el post que publiqué el pasado 21 de diciembre para ir entrando en materia.


“EMPRENDIMIENTO: LA TORMENTA PERFECTA”

Normalmente, los equipos que ganan la liga son los que disponen del banquillo más completo y con suplentes mejor preparados. El campeonato es muy largo y los jugadores titulares pueden sufrir diversas vicisitudes. Pues en el mundo de la empresa sucede algo parecido: para que un sector pueda conservar su tejido empresarial debe tener asegurado el relevo con empresas nuevas y en vías de consolidación. 

Pero el GLOBAL ENTREPRENEURSHIP MONITOR (GEM), la moderna Biblia de las estadísticas del emprendimiento empresarial, dice que la empresa novel que llegue a los tres años y medio (42 meses) y no se haya consolidado en su mercado poco tiene que hacer, por lo que el abandono de la actividad, la “bajada de persiana” o el traspaso (si pueden) parecen garantizados.


(GEM)  Etapas del Emprendimiento hasta su consolidación empresarial


El RESUMEN EJECUTIVO, página 32 del actual GEM 2013, dice: 

“En los últimos años. La actividad emprendedora en España ha sufrido los efectos de la recesión. La tasa de actividad emprendedora total (TEA) disminuyó desde 2008 a 2010. Y tras un aumento en 2011, dicho indicador se ha mantenido estable en los dos últimos años, llegando a alcanzar en 2013 una modesta cifra del 5,2%

Mientras el peso relativo de los emprendedores con proyectos nacientes parece haber aumentado durante los últimos cinco años aquellos que han sido capaces de convertir un proyecto naciente en nuevo han disminuido su peso, y es esta disminución la que se ha notado en la distribución de la actividad emprendedora total.” 

Es decir, aunque el objetivo individual del emprendedor, potencial o naciente, sea lograr su éxito personal y convertirse en ese empresario consolidado y su misión final no sea sustituir a empresas maduras fracasadas o con problemas, no cabe duda de que este es el único recurso que tiene en el banquillo de reservas el entramado empresarial para el relevo de las finiquitadas, para que no hayan demasiadas bajas irreversibles en el tejido empresarial. 

Así que si el último GEM conocido hasta ahora (el de 2013) nos dice que la actividad emprendedora iniciada en los últimos cinco años en España para tratar de conseguir que dichos emprendimientos se conviertan en empresas consolidadas no ha sido precisamente un éxito, parece que una importante tormenta se le “viene por la proa” al empresariado español

Pero qué fácil es culpar de todo a la recesión. Algo no se debe estar haciendo bien cuando suceden estas cosas, no? Pues, no. Ahora resulta que los periodistas le preguntan a “los expertos”: ¿Hay mercado para tanto emprendedor? 

Mercado? Lo que faltaba. ¡El mundo al revés! O sea, que a la periodista le parece que hay demasiados emprendedores. Demasiada oferta. Una inflación de emprendedores Que no hacen falta tantos. ¿Para qué? Vamos, como si estuviéramos sobrados de empresas y no necesitáramos más, para…, por orden: 

     · Absorber ese paro descomunal que todavía nos azota. 
     · Devolverle la dignidad a la gente: que trabaje, y coma caliente en casa. 
     · Subir el PIB y repartir infinitamente mejor la riqueza que se cree. 
     · Olvidarse de los recortes al estado del bienestar. 
     · Hablarle de tú a tú a nuestros “queridos socios” europeos. 

Pero ningún experto preguntado le responde a la periodista algo parecido a lo que se ha dicho aquí: que una cosa es iniciar un emprendimiento y otra muy distinta consolidarlo como una empresa con todas las de la ley. Porque de cada 100 proyectos iniciados solo llegan a la meta final cinco o seis. 

No obstante es preferible que lea lo que les dice “ead1953” en los comentarios siguientes de skup al artículo (Lo reproduzco sin retocarlo): 

“Nunca he entendido los comentarios de estos supuestos SUPER EXPERTOS. Vamos a ver, según el INE el 95% de las empresas españolas (a estas por lo tanto deberíamos dirigirnos y pensar cuando hablamos de empresas) tienen menos de 10 trabajadores, es decir, son excepción las que tienen más de 10, y todos los SUPER EXPERTOS CONSULTADOS, TODOS LOS QUE DICEN SABER MUCHO DE EMPRESAS Y EMPRENDEDORES SON GENTE DE SUPER EMPRESAS..., vamos que no tienen ni idea de lo que es un Pyme, una Microempresa y dicen hablar de ella, lo que es un emprendedor, que si hay que tener cuidado a tal o cual departamento.... TONTERÍAS, dile a un empresario con 5, 10 trabajadores sobre departamentos y te mandará a la m...., así que hay gente que se llena la boca de lo que hay que hacer con las empresas y hablan de una cosa que no conocen ni saben cómo piensa el empresario ni lo que quiere ni porque se ha hecho empresario.., (he sido dirigente empresarial durante años y asesor de Pymes durante años, por eso mi asombro ante tanto iluminado). No dicen más que sandeces. 

Por mi parte, la opinión que tengo formada al respecto es que la gente que está cerca del Emprendimiento debe dejar de quejarse tanto del dinero y de la falta de financiación, subvenciones y ayudas para proyectos de negocios de “más de lo mismo”, o casi fracasados de antemano, y preguntarse si los futuros beneficiarios de las consolidaciones emprendedoras en nuevas empresas, que son las organizaciones empresariales como la CEOE y, sobre todo la Cepyme, así como muchas asociaciones sectoriales, no se estarán ahorrando el compromiso de intervenir en “este fregado”, y le han echado encima toda la responsabilidad al Gobierno, que no tiene ni idea ni sabe por dónde camina, y no para de dar palos de ciego. Aunque, por otra parte les viene de miedo, porque es uno de los temas con los que es más fácil hacer demagogia en tiempos electorales. 

Hasta la semana que viene

Mi foto
Empresario y consultor Sénior, y todavía emprendedor, que a pesar de mi formación universitaria en Derecho; de mi larga trayectoria empresarial; de tantos cursos y seminarios en Marketing, Diseño o Innovación, y de un Máster en Creación de Empresas Innovadoras, de lo que más orgulloso me siento es de colaborar con organismos como el CEEI, la Cámara de Comercio o Secot para poder poner mis conocimientos y experiencia al servicio de una juventud que está obligada a emprender pero que a su vez está muy necesitada de Formación Empresarial y, sobre todo, Comercial.