miércoles, 26 de junio de 2013

Modelos de Negocio de España, S.A. (1º)

En el suplemento de Actualidad Económica, Abril-2013, hay un párrafo de Francisco Oleo dedicado a la Innovación y titulado ‘Cuando una “i” pequeña es la clave para cambiar de modelo’, en el cual dice: 

“Está claro que con seis millones de parados y cinco años consecutivos de una durísima crisis se impone un cambio de modelo a todos los niveles: como país, como empresas y como individuos. Y esa transformación solo podrá activarse mediante el impulso de la innovación. España se enfrenta a una carencia de fondos públicos y a una tensión muy fuerte sobre los resultados de las empresas que limitará también la financiación privada, por lo que tanto la eficacia de la inversión en innovación como la eficiencia en su gestión serán determinantes para conseguir enderezar la situación. En el contexto de los próximos cinco o diez años tanto las instituciones públicas como privadas deberán hacer más con menos. Según los expertos, es crítico definir cuáles serán los ejes de crecimiento del futuro y dirigir la inversión y la legislación en esta dirección con el objetivo de conseguir un mayor impacto de los fondos nacionales y que por la claridad y visión estratégica de país atraiga a inversores extranjeros”. 

Se puede decir más alto pero no más claro. Por eso intentaré analizar si España, S. A. tiene capacidad para realizar ese imprescindible “cambio de modelo” que por lo visto no sabe o no quiere hacer por motivos que se nos escapan. Para ello, voy a utilizar el innovador Modelo de Negocio Canvas para exponer mi punto de vista sobre este asunto. 

Un modelo de negocio es “la forma en que una organización crea, proporciona y capta valor”. Y el Modelo Canvas lo promulgó el suizo Alexander Osterwalder cuando, en 2010, publicó en español su revolucionario libro Generación de modelos de negocio. Desarrollado en nueve módulos. Los más significativos son el Segmento de mercado (sin clientes no hay empresa) y la Propuesta de valor (producto o servicio). Por mi parte, y para este trabajo, he añadido a la Rentabilidad Económica (Ingresos menos Costos) el concepto de Rentabilidad Social. (Ver imagen inferior).

Modelo Canvas

Con esta aplicación pretendo poner un ejemplo práctico en dos post (hoy el 1º) y estudiar los distintos “modelos de negocio” que se han utilizado en España desde 1960 hasta nuestros días (50 años), para ver si con democracia o sin ella, o gobernando rojos o azules el Sistema ha tenido motivos suficientes para realizar algún tipo de cambio de modelo por otro más innovador para modernizar nuestro país y dejar de mirar al cielo cuando hay sequía porque existan otras alternativas. En definitiva, para dejar de depender de la suerte. 

Porque, con esa mentalidad, quién puede responder de manera seria a las cuestiones que tan acertadamente nos plantea en su magnífica entradilla Francisco Oleo. Lo intentamos. 


Análisis resumido de los dos primeros períodos históricos de este Estudio


viernes, 21 de junio de 2013

La Idea de Negocio

Una vez conocido cómo surgen las ideas vamos al encuentro de la Idea de Negocio, un “mantra” que sin duda engancha al novel emprendedor. Porque la “dictadura de la idea” sin duda es el pasaje más atractivo de la aventura empresarial. Pero aunque sea un imprescindible punto de partida, la Idea por sí sola vale bien poco si la Propuesta de valor (el producto o servicio) que oferta la Empresa no se puede comercializar, porque no satisface una necesidad o un deseo, o porque no haya clientes para comprarla. 

Las ideas son gratis, ponerlas en marcha es lo que les da valor. Pero no es una tarea fácil, y antes se debe comprobar sobre el terreno y de manera exhaustiva si la idea se puede convertir en negocio. Es decir: “si detrás de la Idea hay Empresa”, ya que una Propuesta de Valor (producto o servicio) puede estar bien pensada y diseñada económica y técnicamente, pero si no es posible comercializarla con rentabilidad no sirve para nada, aunque sea una innovación radical o disruptiva. 

“La idea de negocio es el resultado de un proceso mental enfocado a crear una empresa o negocio” 

Este proceso mental es el vínculo entre la Idea y la empresa a través de esa Propuesta de Valor con suficiente atractivo comercial para que el cliente se sienta interesado por ella, siempre que a cambio de su dinero obtenga Beneficios Superiores a los que le ofrece la competencia. En definitiva, que el cliente perciba Más valor por su dinero

Es decir, sin Idea de Negocio no hay empresa, pero la idea por sí sola no puede constituir el núcleo principal del proceso emprendedor porque tan solo es el comienzo. Sin embargo, hay tantos emprendedores noveles enamorados de su idea que son incapaces de pensar que la idea no es un fin en sí misma sino, como mucho, el punto de partida del proceso, el cual debe superar retos mucho más difíciles para lograr posicionarse en el mercado. 

No me cansaré de repetir que el fracaso de tantas empresas noveles está más que en la carencia de financiación en la falta de preparación comercial del Emprendedor y en que la idea empresarial solo sea algo “más de lo mismo”. Fracaso seguro.


El método para que una idea de negocio tenga el camino del éxito medio asegurado es que posea alguna ventaja competitiva sostenible superior a los competidores de su sector. Si no dispone de alguna ventaja será difícil que pueda salir adelante, porque deberá recurrir permanentemente a la bajada de precios o a los descuentos recurribles.

Obviamente, hay que hablar largo y tendido tanto de la Ventaja Competitiva como de las consecuencias de no tenerla, lo cual influye directamente en la No Viabilidad de la Idea de Negocio. Pero dada la trascendencia del tema no me resisto a traer aquí un magnífico artículo de la Revista Emprendedores, del verano de 2009, que puso muy alto el listón al personal dedicado a la Formación de Emprendedores, porque resume magníficamente el significado de la Viabilidad de la Idea de Negocio.


‘¿Es viable mi idea de negocio?’
Maribel González. Revista Emprendedores, de 11/08/2009

“Quizá fuera en un bar mientras estabas con los amigos. O quizá se te ocurrió estando de vacaciones. O tal vez te surgió mientras conducías. Sea como fuere, ya la tienes: la genial idea de negocio que te hará rico y te convertirá en empresario! Pero ¿qué pasará si no es una idea tan genial?” Leer más


lunes, 17 de junio de 2013

El mito de la creatividad emprendedora

Si una persona posee suficientes recursos, incluido el dinero, para emprender una empresa, sin dudarlo un instante debe aprovecharlos para intentar ponerla en marcha, aunque no tenga lo que se conoce como espíritu creativo, ya que los emprendimientos que responden a propuestas que procedan de la Creatividad, entendida como una cualidad de la mente para generar ideas extraordinarias o fuera de lo común, son muy escasos.

Pero si partimos de lo que Ken Robinson entiende por Creatividad (Redes, TVE, 27.3.11): “La capacidad de crear nuevas ideas para generar valor”, podemos matizar o incluso enriquecer esta definición. Por ejemplo: 

“… Nuevas ideas que generen valor: artístico, innovador, empresarial, financiero… 

Pero, obviamente, no se pueden comparar las ideas que generan valor empresarial con las que generan valor artístico; así que lo lógico sería utilizar la Creatividad con el adjetivo correspondiente; Creatividad Empresarial y Creatividad Artística para distinguirlas de verdad. 

Porque más creativo que Miguel Ángel han habido pocos, y sin embargo, su obra cumbre, los incomparables frescos pintados en la Bóveda de la Capilla Sixtina del Vaticano, a mayor gloria del Papa Julio II, desde el punto de vista de los utilitaristas y pragmáticos “no sirvieron para nada” porque no producían beneficio económico, pero luego sí, porque los turistas empezaron a llegaron a Roma con sus divisas. Lo mismo que sucede con casi todas las manifestaciones artísticas (escultura, literatura, música…) que en la Historia han sido. 

Respecto a la aparición de ideas nuevas no hay ningún misterio ni responde a ninguna ciencia infusa que solo posean determinadas personas. Las ideas están ahí, surgen con naturalidad, y generalmente, por motivos sencillos. Es cuestión de alargar la mano y cogerlas, como viene sucediendo desde la Prehistoria. Y, en general, aparecen así: 

     · Por casualidad, o simplemente por un golpe de suerte.
     · Por algo que oímos o vemos, en la tele, entre amigos o leyendo.
     · Por simple observación, percibiendo cambios en las actitudes.
     · Por buscarlas, basándonos en la experiencia, estudios o aficiones.




Y aquí es donde aparece el cerebro, cuyo mapa todavía es un misterio, pero como se deduce de la figura de abajo lo que sí se sabe es que sus funciones se entrecruzan entre los dos hemisferios, de forma que, por ejemplo, el control de la mano derecha corresponde al lado izquierdo, y lo mismo a la inversa. 

Respecto a dos de las funciones principales para la generación de ideas (intuición e imaginación) están en el lado derecho y un profano en neurología como yo lo puede asegurar, ya que un amigo mío sufrió varios ictus en el hemisferio izquierdo y no controla la mano derecha ni puede realizar otras funciones del mismo lado, pero posee una creatividad envidiable. Ha diseñado una web que tiene 15.000 archivos, y usando teclado y ratón solo con la mano izquierda… y no es zurdo.



Fuente: HEBER LONGÁS / EL PAÍS,  8-4-2013


Así, desde la óptica empresarial, la Creatividad simplemente será el “combustible” que necesita el cerebro para generar Ideas de Negocio, que, solo son una parte, y no la más importante, precisamente, para la creación de la Empresa. Las partes más importantes son su desarrollo y crecimiento. Pero mientras la creatividad y el talento innato de Miguel Angel eran irreproducibles, las técnicas para crear ideas de negocio, más o menos innovadoras se pueden aprender; es cuestión de proponérselo, siempre que las personas que estén dispuestas a ello gozen de las siguientes características: 

     · Flexibilidad mental 
     · Adaptación a los cambios 
     · Persistencia para resolver problemas 
     · Iniciativa para anticiparse a los demás 
     · Curiosidad e interés por el mundo que les rodea 

No obstante, los números son tozudos y cada día desaparecen montones de empresas individuales y de sociedades promovidas por emprendedores que tenían la esperanza de que sus emprendimientos podían abandonar la categoría de Baby Business (entre 3 y 42 meses de vida) para sobrepasar, por lo menos, los 500 días, antes de caer en el olvido.

jueves, 13 de junio de 2013

El Cyborg Emprendedor

Interrumpo el ciclo establecido entre lo Analógico y lo Digital (aunque, como se verá, no del todo) porque un amigo que me conoce muy bien me envía el siguiente enlace: 

http://www.yorokobu.es/en-el-ojo-ajeno-y-dale-con-el-emprendedor 

el cual responde a un imaginario y surrealista diálogo entre dos supuestos cyborgs, uno de los cuales pretende abrir una boutique del pan (las boutiques del pan existen, sobre todo si son de pan austríaco, de Viena), por lo que el futuro empresario panadero se autoproclama emprendedor, y el otro se ríe de él en su propia cara. 



Después de una especie de presentación, el “diálogo”, titulado, “En el Ojo Ajeno: Y dale con el emprendedor…” es el siguiente:

“Es una de esas palabras que de tanto referirlas se van convirtiendo en algo que no son. Van adornándose y cargándose de significados. Hoy un emprendedor es una especie de pionero, creativo, gestor, ciberentusiasta, ajeno al sistema, carismático, visionario, joven, exdirectivo, que construye algo a partir de una anécdota y que luego vende.”

Cyborg 1: – “Voy a abrir una boutique del pan, soy un emprendedor”.

Cyborg 2: – Error. Eres un comerciante, un panadero.

Cyborg 1: – ¿Entonces tampoco soy un entrepreneur?

Cyborg 2: – Que no. No tienes una app de nombre simpático. No vendes por internet, no eres joven y no venderás la empresa. Eres un comerciante. Pero créeme, es mejor que seas consciente de que eres un comerciante.

Cyborg 1: – Pues tengo una web y un facebook… ¿soy una start-up?

Cyborg 2: – Y dale. Tampoco. Tú vendes pan, no fans. Ponerle el apellido de emprendedor no te da ningún superpoder, ni estarás avalado o respaldado por ningún business angel, ni habrá un ojeador de un fondo de capital riesgo atento a tu evolución. Abrir un negocio no es guay, ni fancy. No hay una red de seguridad para ‘emprendedores’. No es un club ni una categoría cool. Si quieres sentirte como parte de una estirpe, ser uno de esos de los que se habla en los telediarios, mejor apúntate a un reality… pero la harina, el horno, el crédito y los seguros sociales los pagarás tú, no tus fans.

Cyborg 1: – Eres un triste. Con gente como tú no saldremos de la crisis… Hay que tener ideas, iniciativa, ilusión, pensar en el futuro y no en el presente.

Cyborg 2: – Igual con gente como yo no habría crisis. Porque aprendemos del pasado, no del futuro. Ilusión viene de iluso.

Cyborg 1: – Cenizo.

Cyborg 2: - Tú sigue pensando en salir en la tele y se te quemará el pan”.


El Cyborg 2 (el listo) riéndose de mi.

Bien, después de haber podido percibir el tono indisimuladamente sarcástico del autor de estas 300 palabras (a no ser que se pretenda hacerme creer que se trata de un Ironic Mode, que vete tú a saber), el asunto no está tanto en la falacia de la primera frase de este manifiesto anti-emprendedor: “Hoy un emprendedor es una especie de pionero, creativo, gestor, ciberentusiasta, ajeno al sistema, carismático, visionario, joven, exdirectivo, que construye algo a partir de una anécdota y que luego vende.”, al que solo falta llamarlos ciberperroflautas, como en decir tantas barbaridades y utilizar tantos lugares comunes, empezando por lo de “cyborg”, como si en vez de una panadería se tratara de montar un tallercito de webs. 

Así, yo no solo defiendo el Emprendimiento, que también, sobre todo intento un contraataque a la incoherencia. Léase, si no, esta otra especie de presentación por el mismo autor en la que se le da a los Emprendedores una buena ración de “jabón”: http://www.yorokobu.es/revista/

“Hello,

Nos gusta la innovación, la inspiración, las tendencias, las aventuras de los emprendedores, las cosas positivas que ocurren en el mundo y nadie cuenta… Y, en definitiva, la creatividad y todo lo que nos haga aprender y pasarlo bien.

Yorokobu habla de todas estas cosas. Te lo contamos en esta web, en Twitter, en Facebook y en una revista mensual (nuestro espacio para el análisis, la reflexión, la creatividad y el placer de adentrarte en cientos de proyectos inspiradores desde una lectura de sillón).

¿Quién nos lee? Emprendedores; profesionales de la comunicación, la creatividad y el diseño; y miles de personas que piensan que el mundo no es negro. Al contrario. Ese color solo se puede ver en contraposición al blanco. Y en ese blanco habitan cientos de historias, cada día, que muestran que quedan muchas cosas por hacer y que todos aprendemos inspirándonos en hazañas de otros.”

Wait and see.

lunes, 10 de junio de 2013

Emprendimiento Empresarial (III): De lo Analógico a lo Digital

A veces me dicen que me pongo pesado con la división que acostumbro a hacer entre lo Analógico y lo Digital, y voy a intentar explicarlo. A mitad de los 60’ yo era un jovencito que además de estudiar me ganaba la vida trabajando como electrónico en una empresa del INI en el Paseo de Colón de Barcelona, frente al Puerto. La empresa se dedicaba a la reparación de los aparatos averiados en los barcos que atracaban en los muelles, desde el sonar de un pequeño pesquero hasta el radar de un transatlántico.

Se trabajaba muchas horas y se ganaba poco, y yo quería progresar. Por eso no puedo olvidar la tarde que entré en la Delegación de IBM, en la Plaza de Urquinaona. Enfrente, en el antiguo cine Maryland, estrenaban “Qué noche la de aquel día”, de Los Beatles. El motivo de mi visita era entrevistarme con el Ingeniero, Sr. Monserrate, para fijar la fecha del examen para mi posible ingreso en el gigante azul.

El Sr. Monserrate era un “aquí te pillo, aquí te mato”, y ya que estaba allí se empeñó en que hiciera el examen. Así, a botepronto, sin ningún tiempo de margen para la mínima preparación sobre un examen de la Nueva Electrónica (IBM ya había abandonado la antigua válvula de radio sustituyéndola por el innovador transistor).

Así que cuando ojeé aquellos folios supe que mi suerte estaba echada. Y es que, debido al dichoso desfase español, aquí el transistor todavía era tabú y seguía primando la tradicional válvula, y seguiría por bastante tiempo más. Entonces noté el primer gran choque en mi vida entre lo analógico y lo digital, y sin posibilidad de controlarlo.




Todo lo anterior viene a cuento porque muchos no se imaginan que el transistor es una de las mayores innovaciones disruptivas desde el descubrimiento de la rueda. Gracias al transistor nacería el chip, la clave del microprocesador del PC (Personal Computer u Ordenador Personal), mediante el cual podemos conectarnos en tiempo real las personas y/o las empresas por esa Red Global llamada Internet, para mantener relaciones sociales y comerciales, verbigracia la compra-venta on line.

El chip es un circuito integrado por montones de diminutos transistores, y se llama así porque al fabricarlo se imprimen esos transistores sobre una fina lámina de silicio (arena fina de playa muy limpia… y muy barata) parecida a una patata frita (chip en inglés). Así, a los chips más simples, compuestos “solo por miles” de transistores, se les llaman analógicos y se emplean en la electrónica más elemental o “clásica”: imagen y sonido, por ejemplo.

El chip digital, en cambio, está integrado por millones de nano-transistores, y son los que gestionan la información que introducimos en el ordenador. Así que es posible que alguna mente lúcida tuviera en cuenta este elemental principio y se le ocurriera el dicho de “cambiar de chip”, simplificando la frase que con frecuencia se me atribuye: “de lo analógico a lo digital”. 

Pero aunque, de cuando en cuando, nos apartemos un poco de nuestra senda y hagamos alguna que otra incursión en el terreno tecnológico, no podemos perder de vista el objeto principal de este blog, que no es otro que el Comercial. Por eso conviene volver pronto a nuestro mundillo, y lo hacemos con el Consumidor Digital. No sin antes avisar a los interesados que la cosa no acaba aquí, ya que a este post le siguen otras “variaciones sobre el mismo tema”.

Y aquí están esos estilos digitales, según Alberto Relaño, de TNS:



jueves, 6 de junio de 2013

Emprendimiento Empresarial en España (II): Sin clientes no hay Empresa

El éxito de una empresa depende de la demanda de los clientes, los cuales son los protagonistas principales en las relaciones comerciales. Si la empresa no satisface las necesidades o deseos de los clientes su existencia está condenada al fracaso.

Pero de nada sirve que la Propuesta de Valor (producto o servicio) sea de óptima calidad, tenga un precio competitivo y responda a los deseos o necesidades de los clientes si éstos no pueden o no quieren comprar. Y es que ante la incertidumbre existente, junto a los que no pueden comprar por falta de recursos se encuentran los que pudiendo gastar no quieren comprar bienes prescindibles y prefieren esperar a tiempos mejores.

Pero eso es comprensible, ya que mucha gente todavía tiene el susto metido en el cuerpo desde que descubrió de sopetón que vivía por encima de sus posibilidades reales, por lo que no quieren de nuevo “consumir como locos”. Y es que, la Crisis que comenzó por una burbuja de Sobre-Oferta viró hacia una Crisis de Demanda; por tanto, de ventas, ingresos, cash flow y beneficios. Así es que se está secando la fuente de liquidez y rentabilidad de muchas empresas que todavía permanecen abiertas.

O sea, que una vez comprobado que buena parte de la clientela no puede comprar por falta de recursos, la solución podría estar en intentar convencer de alguna forma al otro sector del target que tiene recursos para gastar, ofreciéndoles “más valor por precio”. Pero, ¿qué es el valor?: “Es la cualidad de las cosas que las hace objeto de precio”. Y, sobre este asunto, Kotler nos decía en 2001:

"El valor entregado al cliente es la diferencia entre el valor total y su costo total. El valor total es el conjunto de beneficios que los clientes esperan recibir de un producto o servicio. El costo total es el conjunto de costos en que incurre el cliente al evaluar, obtener, usar y disponer del producto o servicio".

Es decir, Valor para el cliente = Beneficios percibidos – Costos soportados

Los beneficios suelen ser: calidad, diseño, innovación, utilidad, personalización, forma de pago, crédito, entrega-devolución, garantía, servicio postventa, etc.

Los costos son: precio, desplazamientos, colas de esperas, mala atención, etc.

Por tanto, darle más valor al cliente es: aumentar el beneficio que espera recibir y/o restarle los máximos costos posibles soportados, o una combinación de ambas cosas. De tal forma que el cliente perciba que le están ofreciendo una ganga.

Gráfico de "Más valor por precio"



En las relaciones comerciales entre Empresa y cliente se cumple la Ley de Paretto: el 20% de los clientes produce el 80% de los beneficios para la empresa. Por tanto, la Empresa no debe temer hacer una depuración para prescindir de buena parte de ese restante 80% de la clientela, generalmente conflictiva y los peores pagadores, para sustituirlos, poco a poco, por nuevos clientes, a pesar de que es sabido que captar un nuevo cliente cuesta tres veces más que mantener uno antiguo.

Pero la Empresa no puede estar toda la vida soportando el perpetuo chantaje de “si no me vendes más no te puedo pagar lo que te debo”. No, porque precisamente ese tipo de clientes son los que, normalmente, abusando de su situación, solo quieren beneficios en forma de gangas, y tratan de reducir sus costos a la mínima expresión. Es decir, a la larga, la Empresa hace un buen negocio si se desprende a tiempo de ellos.

El problema está en que el Nuevo Consumidor “se las sabe todas”, hasta el punto que la Asociación de Marketing de España tuvo que asumir en el pasado mes de enero el ‘Manifiesto del nuevo consumidor’, lo cual demuestra, como siempre pasa, que la verdad es la verdad dígala quien la diga.

Pero esa es otra historia, ya que todo lo dicho hoy, hasta aquí, es de aplicación a las empresas off line (analógicas), por lo que en nuestro siguiente post entraremos a fondo en lo que en la actualidad ya está sucediendo cuando se trata de las relaciones comerciales entre las empresas on line y los clientes digitales. 


sábado, 1 de junio de 2013

El Emprendimiento Empresarial en España (I)

El origen del término Emprendedor se remonta a las conquistas y descubrimientos a partir del siglo XVI, y aunque en el Renacimiento ya era Florencia la cuna de los negocios hasta la Revolución Industrial no se relaciona al Emprendedor con la Empresa económica. Pero en España, debido al histórico desfase con los países avanzados, no se utiliza este concepto, en el sentido moderno del término, hasta los años 90 del pasado siglo en las Escuelas de Negocio.

Por otra parte, la falta de cultura empresarial española y la “mala prensa” que históricamente arrastra el Empresario, al que hasta no hace mucho se trataba de forma despectiva (explotador, etc.), puede que sea uno de los motivos para que el 70% de los jóvenes prefieran ser funcionarios a empresarios. No obstante, el panorama está cambiando; entre otras cosas porque la gente va asimilando que si pueden ganarse la vida trabajando, a pesar de las crisis y el paro, es porque existen las empresas.

Pero el Emprendimiento Empresarial está de moda aquí, quizá demasiado de moda, ya que una cosa es que no se pueda esperar demasiado del trabajo por Cuenta Ajena, como decíamos en el 1er. post, y otra muy distinta que el Emprendimiento vaya a ser “la redención de los pecados” por haberse vivido por encima de las posibilidades reales. No, las generaciones de empresarios que surjan del actual Emprendimiento, si no fracasan en el intento (un 70% no llega al 3er. año), tardarán bastante tiempo en consolidarse y aportar su parte alícuota al deteriorado PIB español. Por tanto, conviene que los Poderes Públicos no se duerman en los laureles pensando que con una Ley de Emprendedores ya está todo hecho.

En la película La red social (un monumento al Emprendimiento) los hermanos gemelos Winklevoss, son recibidos por el Presidente de la Universidad de Harvard (exsecretario del Tesoro USA), al que van a pedirle “justicia” porque Zuckerberg “les había robado su web”, de la cual iba a surgir la fabulosa empresa Facebook. Y el presidente les dice: “En Harvard todo el mundo hace lo que puede para inventar algo, porque creen que crear su propio empleo es mejor que buscarse uno”.




Pero, obviamente, la situación en España no tiene nada que ver con esa filosofía de vida norteamericana, ya que mientras que allí la mayoría de la juventud prefiere ser su propio jefe aquí muchos siguen esperando que caiga el maná del cielo, ya que no se aprovecha el tiempo para reciclarse o, por ejemplo, para aprender idiomas. Por lo que “la cantera” de emprendedores con la que contamos (y no hay más) es la siguiente:

a) Por vocación: Quieren ser empresarios por convencimiento y piensan que si lo consiguen obtendrán el reconocimiento público que los situaría en el lugar que creen que les corresponde en la escala social. Para ello intentan prepararse a fondo; sin embargo, este es el caso menos frecuente en España.

b) Por oportunidad: Trabajan por cuenta ajena y son buenos técnicos en lo suyo y creen que triunfarían con un negocio similar. Esperan la coyuntura favorable para lanzarse, pero creada la Empresa, comprueban que no es tan fácil como pensaban. Que montar la empresa y gestionarla no es lo mismo porque les falta preparación. Según el Informe GEM, en 2012 este colectivo aportó el 75% al total del Emprendimiento español.

c) Por necesidad: El mismo Informe GEM dice que este grupo solo aportó el 25% restante. Pero la impresión entre el personal dedicado a la formación empresarial es que las cuentas no cuadran. Que ante la pésima realidad del trabajo por cuenta ajena éstos son más que los de “por oportunidad”. Sin embargo, la mayoría de ellos no llegan ni a iniciar la actividad empresarial, y si comprobamos los perfiles de este colectivo no es difícil entender por qué, ya que estamos hablando de: 


  • Un desempleado pasivo, que ya hasta ha desistido de buscar empleo y de entregar currículos: “O están viviendo de sus familias. O trabajando en negro. O marchándose del país.” Dice José Dolado, profesor de Macroeconomía de la Carlos III y autor de los informes para la OCDE sobre precariedad española. (El País Semanal, 21 de abril, 2013). En cualquier caso, lo cierto es que este colectivo está viviendo ente el pasotismo y la desesperación.
  • Un desempleado activo que necesita, como sea, “comprar su puesto de trabajo”, por lo que montar un negocio puede ser una salida, “y a ver qué pasa”. Pero si no se prepara a fondo tendrá poco recorrido porque es difícil que tenga las capacidades necesarias para ser Empresario. No obstante, de cuando en cuando, surge un diamante en bruto con talento innato y capacidad de aprendizaje, al que solo falta pulirlo (una buena preparación) para hacer de él un Empresario con futuro.
  • Un universitario o FP, que con 30 años sigue refugiado en el domicilio paterno porque no encuentra ningún empleo. Sin embargo, este colectivo tiene un importante hándicap para emprender: muchos te dicen que con la carrera, el máster y el Idioma ¿qué más le pueden enseñar que ya no sepa? Y no se preparan para ser Empresarios. También cuenta el miedo al fracaso. Cuantos más títulos se tiene más se teme fracasar en algo distinto a lo que se ha estudiado. Por eso, de este grupo es del que más jóvenes se van fuera para tratar de trabajar en lo suyo.

Mi foto
Empresario y consultor Sénior, y todavía emprendedor, que a pesar de mi formación universitaria en Derecho; de mi larga trayectoria empresarial; de tantos cursos y seminarios en Marketing, Diseño o Innovación, y de un Máster en Creación de Empresas Innovadoras, de lo que más orgulloso me siento es de colaborar con organismos como el CEEI, la Cámara de Comercio o Secot para poder poner mis conocimientos y experiencia al servicio de una juventud que está obligada a emprender pero que a su vez está muy necesitada de Formación Empresarial y, sobre todo, Comercial.