lunes, 14 de julio de 2014

MÁS VALOR POR DINERO

El post de la semana pasada, “Vuelven los ninis”, lo acababa con las siguientes conclusiones:

“La creación de empleo sólo puede abordarse seriamente mediante acciones contundentes de estímulo a la demanda. Las empresas no se decidirán a crear puestos de trabajo de forma significativa hasta que sus expectativas de ventas y, por tanto de ingresos, sean favorables. Las bonificaciones y las desgravaciones no sustituyen las expectativas de beneficios”. (El País-Editorial. 5-julio-2014)

Y el colega de Linked-in, Bruno Rodríguez López, además de leerme, tuvo la gentileza de contestarme con el siguiente comentario:

“Coincido plenamente con tu conclusión Manuel, yo como empresario sólo pienso en mis clientes y en la forma de dar servicio a sus demandas, si éstas no existen, ¿para qué quiero yo subvenciones a la contratación?
Hay dos políticas que se antojan fundamentales:
1-Bajada de impuestos. El consumidor ha de tener más dinero en el bolsillo y las empresas ser más competitivas.
2-Reestructuración de la deuda. Un porcentaje muy alto de población y de empresas, están en mora por las condiciones asfixiantes de la deuda.”

Bien, yo creo que el amigo Bruno hace un planteamiento correcto y coherente, y su punto de vista es tan respetable como cualquier otro. Pero es probable que alguien no esté de acuerdo por completo con sus puntos de vista y quiera expresar sus ideas sobre el tema, porque solo con una treintena de palabras nos dice un montón de cosas.

Así que en este post voy a intentar plantear la cuestión desde la óptica de las relaciones comerciales entre el cliente actual y la empresa; o más bien, sobre el dinero como medio para que el cliente pueda cubrir sus necesidades o realizar sus deseos. Y en próximos artículos me ocuparé de la competitividad de la empresa moderna y de la Deuda Pública. 

1.- La demanda: el cliente debe tener más dinero en el bolsillo.

En 2008 comenzó la crisis que aún persiste. La burbuja inmobiliaria trajo el desplome de la venta de viviendas hasta extremos inconcebibles. Los bancos, que además de co-guionistas de la historia eran protagonistas, creyeron poder minimizar los daños de su consiguiente Crisis Financiera cerrándoles el grifo a particulares y empresas, hasta el punto de que cientos de pymes ya no podían ni descontar los documentos de cobro de sus ventas. Así, muchas empresas dejaron de vender y en consecuencia de producir, lo cual supuso miles de Eres, casualmente coincidiendo con la Reforma Laboral. Y con una brutal avalancha de parados, la mayor preocupación del 76,8% de los españoles.

Con mucho menos dinero en circulación en la Economía Real la Demanda en general cayó en picado y la gente solo compraba lo imprescindible. Los que tenían dinero, ante la incertidumbre existente, preferían diferir sus gastos y ahorrar hasta que llegaran tiempos mejores. 

Y todo ello a pesar de que antes de la crisis muchas empresas percibieron que el cliente estaba mucho más informado (seguramente debido a Internet), y por eso bastantes empresarios cambiaron sus relaciones comerciales comenzando a tratar al comprador de acuerdo con las teorías de la moderna literatura empresarial sobre la innovación de los modernos modelos de negocios. 

Por ejemplo, antes, algo tenía valor si funcionaba, si tenía Calidad; hoy también, pero no es suficiente. En la actualidad, y sobre todo en las relaciones B2C, los clientes pretenden, o más bien exigen, Más Valor por su dinero, y como ya sabemos que el dinero escasea la cuestión está en saber qué se entiende por Valor y cómo se le proporciona al cliente.

El Valor es el conjunto de todos los beneficios que se le aporta al cliente menos los costos (dificultades) que tiene para conseguirlo. Por tanto, el proceso de creación de valor consiste en aumentar los beneficios percibidos por el cliente o disminuir los costos totales que soporta (y no solo los costos económicos). 

Los Costos que se enfrentan a estos Beneficios son el conjunto de “obstáculos” que tiene que salvar el cliente para disponer del producto o servicio. Y hoy, estos costos, fundamentalmente son: Precio, tiempos de espera, colas, desplazamientos, mala atención, incomodidades, esfuerzos y otros similares. En cambio, estos son los 

BENEFICIOS EXIGIDOS POR EL CLIENTE ACTUAL


Es decir, la evidente escasez de dinero continúa frenando los gastos de muchos clientes y consumidores para satisfacer sus necesidades o deseos. De ellos o de sus familias. Con la consiguiente caída de ventas de muchas empresas y el peligro que ello conlleva para el mantenimiento de plantillas en esas empresas y sus auxiliares o colaboradoras. 

Pero, a sensu contrario, un sinfín de empresarios que no levantan cabeza son incapaces de reconocer que la culpa en muchos casos es de ellos mismos, por estar anclados en los antiguos métodos de gestión empresarial, y sobre todo comercial. Deberían dar un salto cualitativo hacia la moderna gestión para intentar que sus empresas no se vean abocadas a la sangría de despidos que, paradójicamente, son el anticipo de la bajada de persiana. 

Mientras tanto, convendría echarle una miradita a las dos corrientes más importantes del siglo XX (por supuesto todavía vigentes) sobre la forma de conseguir que el cliente pueda tener más dinero en su bolsillo: Políticas de Demanda o de Oferta, y que cada cual, en función de sus intereses, decida cuál de las dos le parece la más adecuada. 



 Hasta la semana que viene

lunes, 7 de julio de 2014

VUELVEN LOS NINIS

En junio ha hecho un año de la presentación del informe 'Panorama de la Educación 2013' de la OCDE (correspondiente al curso académico 2010-2011) que efectuó Montserrat Gomendio, secretaria de Estado de Educación, quien entre otras cosas afirmó que las "deficiencias del sistema educativo español no están en los universitarios, ya que tenemos una proporción mayor de estudiantes que obtiene Educación Terciaria que la media de la OCDE, sino en la base". Es decir, en esos estudiantes que no consiguen el título de la ESO o que no continúan sus estudios más allá de los 16 años. "Hemos mejorado favorablemente, pero no tan rápido como la media de la OCDE; es en esa etapa donde hay que concentrar los esfuerzos".

El informe también daba bastantes datos sobre el fenómeno de los 'ninis': uno de cada cuatro jóvenes de entre 15 y 29 años no estaba empleado ni en educación o formación, según la OCDE, que también señala que "cuando el mercado laboral se deteriora, los jóvenes que realizan la transición de la escuela al trabajo son a menudo los primeros en encontrar dificultades". En 2010 el 23,8% de los jóvenes de estas edades eran 'ninis'. Hoy son el 24,4%. El promedio de 'ninis' de la OCDE es del 16%. Un año antes era del 15,8%. (Como se puede apreciar, las diferencias no parecen tan escandalosas como para dramatizar el asunto). Pero, en fin…

En España, a los medios de comunicación “amigos” (de unos o de otros), ya con la crisis avanzada le dieron por demonizar a la juventud que fue pillada de lleno por la crisis, motejándola con el apelativo de ninis (ni estudian ni trabajan). Y el argumento más corriente era que muchos habían dejado los estudios a cambio de los 500 o 600 euros semanales que les reportaba el andamio de las viviendas en obra de la costa mediterránea. Y, claro, estallada la burbuja inmobiliaria se bajaron del andamio, y ¿cómo se volvía a las aulas? Entre las prestaciones por desempleo y la esperanza de que “esto no puede durar mucho y si no hay obra trabajaremos en otra cosa” fue pasando el tiempo, y muchos se quedaron “en tierra de nadie”, ni trabajo ni libros. Señoras y señores he aquí a los ninis.


Bien, pues en el marco de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia el Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes la regulación de la denominada Garantía de Empleo Juvenil, que consistirá en un registro telemático único para toda España y para las Administraciones estatal y autonómicas, en el que se inscribirán los menores de 25 años que ni estudian ni trabajan para recibir en el plazo aproximado de cuatro meses una oferta de empleo o formación. El Gobierno calcula que hay unos 845.000 jóvenes en esta situación. 

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha anunciado una batería de incentivos a las empresas que contraten a estos jóvenes. La principal ayuda serán 300 euros mensuales durante seis meses por cada contratación indefinida de uno de estos ninis. Esta bonificación será compatible con todas las ayudas ya vigentes incluidas en la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven y estará vigente hasta el 30 de junio de 2016. 

Por parte de la empresa que opte a esta ayuda, deberá suponer un nuevo empleo neto en la empresa y el contrato deberá ser indefinido. Si fuera a tiempo parcial, la bonificación mensual será de 150 euros si el recorte de la jornada es del 50% y de 225 euros mensuales en el caso de que la reducción de la jornada sea solo del 25%. 

Bueno, será cosa de estar “atentos a la pantalla” porque en un plazo muy breve han aparecido una serie de conceptos, propuestas, promesas y cifras que el tiempo, muy corto, al parecer, se debe encargar de confirmar. Mientras tanto, dejo ahí esa “sentencia” en la que, yo por lo menos, creo más efectiva que algunas apresuradas normativas que, poco a poco, se van acumulando, Seguramente porque estamos en tiempos preelectorales. 
La creación de empleo sólo puede abordarse seriamente mediante acciones contundentes de estímulo de la demanda. Las empresas no se decidirán a crear puestos de trabajo de forma significativa hasta que sus expectativas de ventas y, por tanto de ingresos, sean favorables. Las bonificaciones y las desgravaciones no sustituyen las expectativas de beneficios. 
Hasta la semana que viene

miércoles, 2 de julio de 2014

DISTRIBUCIÓN DE LA RENTA

La pasada semana comentaba la reforma fiscal desde la óptica electoralista, pero otra importante lectura que podemos hacer de este asunto está directamente relacionada con la cuestión redistributiva de la renta ciudadana. Más o menos como trata de expresarlo el siguiente párrafo: 

“El Gobierno ha hecho públicas las medidas tributarias que pretende aprobar en las próximas semanas y que, para el ministro de Hacienda, representan una reforma global e integral de nuestro sistema tributario. Conviene, antes de entrar a valorar dichas medidas, dejar clara una cuestión conceptual: la política fiscal hay que analizarla como una unidad, es decir, los ingresos y los gastos conjuntamente porque en su conjunto cumple una de las funciones encomendadas al sector público, como es la redistribución de la renta y la riqueza. En España, se confunde en muchas ocasiones política fiscal con política impositiva. Consiguientemente, se le llama reforma fiscal a lo que en realidad es una reforma de los impuestos.”

Desde el punto de vista social, el reto debería ser reducir los desequilibrios que amenazan con dejar a un número inaceptable de personas fuera de lo que entendemos no solo como el Estado del Bienestar sino simplemente con el hecho de que determinados sectores, hoy prácticamente excluidos, puedan llevar una vida mínimamente digna, y que negara afirmaciones como esta: 

“En definitiva, una política fiscal tremendamente injusta que incrementa la brecha social y económica de nuestro país que ya, de por sí, es grande y creciente, puesto que, los perdedores de la política fiscal del Gobierno son las rentas más bajas y medias que son los principales beneficiarios de los servicios que ofrece el Estado del Bienestar y los que más sufren las consecuencias de un incremento de la imposición indirecta y, por el contrario, los ganadores son las rentas más altas. En conjunto, la política fiscal resultante es una transferencia de renta de los trabajadores y las rentas medias a los más ricos.”

Y que colectivos tan importantes como el de Autónomos tengan que soportar tomaduras de pelo como la que nos muestra la siguiente viñeta.


“España es el país de la UE donde más ha aumentado la diferencia entre ricos y pobres. Con una peculiaridad: en otros países, los más ricos se han hecho mucho más ricos, y por eso ha crecido la desigualdad; pero en España, son los pobres los que se han hecho más pobres. “Siempre hemos estado en la franja alta de la desigualdad, pero nunca tan alto”, afirma Ignacio Sánchez Cuenca, profesor de Sociología de la Universidad Carlos III. En España, los millonarios han aumentado poco; son las rentas medias y bajas las que se han hundido”. 

Los datos son elocuentes. Las cifras de Eurostat indican que el 20% más rico de España gana unas 7,2 veces más que el 20% más pobre. En Francia, 4,5. En Suecia, 3,7. La media europea se sitúa en el 5,1. Y las cifras del FMI abundan en esta misma dirección…” 


Hasta la semana que viene.

lunes, 23 de junio de 2014

REFORMA FISCAL Y ELECCIONES

Parece mentira que haya que ocuparse de forma tan reiterada y recurrente del ministro de Hacienda Sr. Montoro, pero es que no para de hacer méritos para ello. A pesar de que en este gobierno nadie respira sin que abra la válvula del oxígeno su Presidente, el Sr. Rajoy

Pero desde luego, si hubiese una remodelación ministerial (cosa harto improbable) a algunos no nos extrañaría que el señor Montoro pasara a ocupar una cartera relacionada con Comercio, ya que parece que se ha especializado, y de qué forma, en vender motos sin ruedas, y con esa mueca en la boca. 

Verbigracia, no ha dicho cómo va a conseguir el objetivo de déficit público si se dejan de ingresar cinco mil millones de euros, mientras que el Sr. de Guindos al comunicar la reforma a sus pares de Bruselas, se encargó de echarle una mano a su colega rebajando el impacto sobre las arcas públicas en solo tres mil millones. Aunque si de verdad se llegaran a aplicar las reducciones previstas, los trabajadores y sociedades dejarían de pagar, entre 2015 y 2016, más de 9.000 millones en impuestos. 

Algo no cuadra, pero ya se encargará de recordárselo al Sr. Rajoy algún enviado de Frau Merkel, porque si en los estertores finales del mandato de Zapatero, entre finales de agosto y primeros de septiembre de 2011 tuvieron que reformar el artículo 135 de la Constitución Española, por imperativo categórico, deprisa y corriendo a petición Europa, convocadas ya las nuevas elecciones para el 2o de noviembre de ese mismo año, para asegurar el pago de la deuda española a los bancos europeos, sobre todo alemanes, que se concreta en:

a) La obligatoriedad de cumplir con las obligaciones de déficit público estructural establecidas en el marco de la Unión Europea.

b) El establecimiento del principio de equilibrio presupuestario para las Administraciones Locales.

c) La necesidad de autorización legal para emitir deuda pública, y el carácter absolutamente prioritario de su servicio.

d) El establecimiento de excepciones en caso de recesión, catástrofe u otra condición que dañe gravemente la economía español


La rapidez del proceso de aprobación de la reforma del artículo por PP y PSOE para evitar por todos los medios el debate ciudadano que pudiera dar lugar a la petición de un referéndum dio en llamarla Reforma Exprés, y hace que haya gente que no se crea que esta reforma fiscal se lleve a cabo; que surgirá algún factor exógeno que “lo impida”, y llega a argumentarlo y analizarlo con cifras: 

“…Me extraña que eso ocurra, ya que las reformas fiscales se plantean para incrementar los ingresos del Estado y me extraña que el Estado reduzca su porción del IRPF. Está claro que van a subir otros impuestos, pero aquí solo se analiza el IRPF. Me queda pendiente analizar la recaudación media esperada, según la distribución de la clase trabajadora española por sueldos…” 

Hasta la semana que viene

lunes, 16 de junio de 2014

BECAS 1 PRÉSTAMOS 5

En mi post de la semana pasada , “Bienvenido Mr Draghi”, se podía leer:

“Bien, pues después del tiempo que hace que se está pidiendo una apertura del crédito para las empresas, imprescindible para contrarrestar el Austericidio al que están sometidas, sobre todo las pymes, y cuya principal consecuencia es la situación de desempleo en España, hay quien se permite escribir en las redes sociales cosas como éstas: 

“Lo del BCE es una memez, y si los bancos dan préstamos, que no se quejen luego si de nuevo no recuperan el dinero prestado. La solución está en rebajar los impuestos para que la gente tenga más liquidez y se lo gaste cómo quiera” 

Y yo respondía: “A los que no están de acuerdo con las medidas adoptadas por el BCE habría que preguntarles qué hace un chaval que está en 2º de carrera en una facultad a 60 Kms. de su casa cuando un ERE manda a su padre (ingeniero) al paro y ya no pueden pagar ni la estancia ni la matrícula (y sin beca, Sr. Ministro), y cuya única salida está en un crédito blando. Casos como este los hay a montones.”

Bueno, pues parece que nuestros dirigentes se están especializando cada día más en coger el rábano por las hojas para que el personal se les eche encima. Y es que debe gustarles. Veamos si no. 

El pasado jueves, día 12, salió a la palestra la secretaria de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Montserrat Gomendio, planteando de nuevo el polémico debate que suscitó hace un par de años el ministro del ramo, José Ignacio Wert: fuera becas y que padres e hijos se apañen con préstamos universitarios. Un tema que al parecer dormía el sueño de los justos.

“Gomendio ha afirmado en un desayuno informativo que el debate sobre la financiación universitaria "también incluye" si se debería de seguir "en un sistema de becas donde los estudiantes reciben unas cuantías importantes de dinero que luego no devuelven" o si se debería de "evolucionar hacia un sistema de becas". Su reflexión se basa, según ha indicado, en que el sistema universitario ha crecido exponencialmente en los últimos años y supone un coste "muy elevado". "No es cuestión de gratuito o no, sino de quién lo paga, cómo y cuándo", ha dicho. 

Horas después del encuentro informativo con Gomendio, un portavoz del Ministerio de Educación ha señalado que el gabinete de José Ignacio Wert "no plantea pasar del sistema de becas al de préstamos en la Universidad".


Ya pueden salir, como siempre, los portavoces ministeriales “rectificando” lo que quieran, pero lo que está claro es que al final consiguen con cualquier tema montar la mundial, como cuando la privatización de la sanidad, que también empezaron con el lanzamiento de un globo sonda y después de que los sanitarios le echaran mucho valor y mucho sentido común tuvieron que ser los tribunales los que pararan aquella sinrazón. 

Vamos, que no se les puede dar ideas porque se apuntan a un bombardeo, con esa funesta manía de compararnos, cuando les interesa, con los países más punteros: Reino Unido, Alemania o USA. Pero jamás cuando es para comparar los ingresos del personal. La consecuencia es, sin duda, que definitivamente y por todo ello España se está quedando a la cola. 

Nada nuevo, por otra parte, en un pueblo en el que no hubo Feudalismo como en Europa; aquí hubo un Régimen Señorial (los señoríos) que duró hasta su abolición (entre 1812 y 1837). Pero parece que algunos se han empeñado en reimplantar de nuevo aquello de que solo podían estudiar los hijos de los señoritos. Un poco tarde, creo. La tele no solo ha sido una lavadora de cerebros porque el pueblo es sabio y son muchos años ya para elegir sus preferencias, y ahora encima Internet. La gente está más espabilada de lo que muchos se creen: a los recientes resultados electorales me remito. 

Hasta la semana que viene

lunes, 9 de junio de 2014

BIENVENIDO, MR. DRAGHI

“Más artillería que nunca: 400.000 millones destinados a créditos para la economía productiva que no podrán usarse ni para hipotecas o préstamos al sector público, rebaja de los tipos de interés hasta el 0,15% y un interés negativo para los depósitos de dejen las entidades, entre otras decisiones. El Banco Central Europeo (BCE) busca con las medidas aprobadas estimular el crédito y sacar a la economía euro de la anemia: menos intereses, hipotecas más baratas... Pero las decisiones monetarias actúan más rápido y de forma más previsible cuando son represivas que cuando resultan expansivas. Como decía el economista John M. Keynes, la política monetaria es como una cuerda en manos de los gobernadores de los bancos centrales: pueden tirar de ella subiendo el precio del dinero y frenar excesos económicos, pero es difícil empujar esa cuerda.”


Lo más parecido en la Historia Universal fue la ayuda que prestó el gobierno de EE.UU a Europa occidental (tanto a vencedores como a vencidos) después de la II Guerra Mundial. Más de 13.000 millones de dólares de la época, en proporción descendente según el PNB de cada país en 1950. Dicha ayuda, que se comenzó a debatir en 1948 por el Senado USA, constituyó la esencia del Programa de Recuperación de Europa (ERP) conocido como Plan Marshall, en homenaje a quien dio a conocer el proyecto, el entonces secretario de Estado americano, general Marshall. 

Cumbre la película de Luis García Berlanga, de 1953, basada en dicho tema, Bienvenido, Mr. Marshall, una vez comprobado que a España, que había solicitado la ayuda, no le tocó ni la pedrea ya que, según noticias de la época, el Gobierno español se mostró inflexible ante las peticiones de los políticos americanos para liberalizar la rigidez religiosa del Artículo 6º del Fuero de los Españoles, hasta el punto de que el propio Presidente Truman se opuso a que España se beneficiara del Plan alegando maltrato a los protestantes. Así que, como en la película, los americanos pasaron de largo y no dejaron aquí ni un dólar. Con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho. 

Pero además de la recuperación económica europea lo que subsistía en el fondo era que Europa importara el estilo de vida americano (The American way of life) inundando el Viejo Continente de los innovadores productos Made in USA, superiores en todo a los toscos artefactos de los países del Este. La idea era frenar la entrada de la URSS sobre todo en Francia e Italia, cuyos partidos comunistas eran muy dependientes de Rusia, de la que los americanos no se fiaban ni un pelo, como luego evidenció la Guerra Fría. 

Bien, pues después del tiempo que hace que se está pidiendo una apertura del crédito para las empresas, imprescindible para contrarrestar el Austericidio al que están sometidas, sobre todo las pymes, y cuya principal consecuencia es la situación de desempleo en España, hay quien se permite escribir esto en las redes sociales: 

“Lo del BCE es una memez, y si los bancos dan préstamos, que no se quejen luego si de nuevo no recuperan el dinero prestado. La solución está en rebajar los impuestos para que la gente tenga más liquidez y se lo gaste cómo quiera” 

Bueno, pues así están las cosas: de nuevo Hayek contra Keynes. 

A los que no están de acuerdo con las medidas adoptadas habría que preguntarles qué hace un chaval que está en 2º de carrera en una facultad a 60 Kms. de su casa cuando un ERE manda a su padre (ingeniero) al paro y ya no pueden pagar ni la estancia ni la matrícula (y sin beca, Sr. Ministro) y cuya única salida está en un crédito blando. Casos como este los hay a montones 

Aún más: ¿a quién beneficia más una bajada de impuestos? Pues a los que ganan/pagan más, ¿no? O es que una bajada de 2 ó 3 puntos en el IRPF y otros tantos en el IVA, que pueden sumar como máximo unos 500 euros/año de promedio (40 €/mes) entre el montón de gente que gana de 20 a 25.000 euros brutos al año en España será mejor que las pymes puedan invertir y sacar del paro a toda la gente que se pueda? Es que en nuestro país se está perdiendo por completo la solidaridad? 

Sin embargo, algunos economistas muy criticados por otros temas, como el catalán Sala i Martín, aquí se rinden ante la evidencia y la necesidad de las medidas adoptadas. 

Molto bene, Signore Draghi. Aquí decimos “Más vale tarde que nunca.” Ahora solo falta esperar que el Plan de Acción no se retrase demasiado con la burocracia. 

Hasta la semana que viene

lunes, 2 de junio de 2014

RICOS Y POBRES: AUMENTA LA BRECHA


Ayer domingo, El País traía u reportaje titulado “Spain is different: 11 marcas España”, de las que me he permitido comentar tres de esas “marcas” relacionadas con los temas que habitualmente nos ocupan. 

1. La mayor brecha social de Europa

“España es el país de la UE donde más ha aumentado la diferencia entre ricos y pobres. Con una peculiaridad: en otros países, los más ricos se han hecho mucho más ricos, y por eso ha crecido la desigualdad; pero en España, son los pobres los que se han hecho más pobres. “Siempre hemos estado en la franja alta de la desigualdad, pero nunca tan alto”, afirma Ignacio Sánchez Cuenca, profesor de Sociología de la Universidad Carlos III. En España, los millonarios han aumentado poco; son las rentas medias y bajas las que se han hundido”.

Los datos son elocuentes. Las cifras de Eurostat indican que el 20% más rico de España gana unas 7,2 veces más que el 20% más pobre. En Francia, 4,5. En Suecia, 3,7. La media europea se sitúa en el 5,1. Y las cifras del FMI abundan en esta misma dirección…”

Sin embargo, como se puede, ver ese mismo FMI no tiene empacho en pedir a España que suba el IVA y baje el tipo del impuesto de sociedades (27 de mayo de 2014).

Y el Sr Rajoy solo tardó tres días en hacerles caso en parte, pero la subida no tardará: Rajoy bajará del 30% al 25% el tipo de sociedades de las grandes empresas. El de las pymes se mantendrá en el 25% (31 de mayo de 2014).

Por eso, en épocas malas, los más desfavorecidos quedan desprotegidos. Además, señala, la abundancia de contratos temporales en el mercado de trabajo español facilita que se eche a los trabajadores a la calle cuando vienen mal dadas. Lo que significa más gente a la intemperie. Josep Lladós, profesor de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya, dice que la revolución digital, el modelo productivo (basado en trabajo que requería poca formación) y la política económica y fiscal explican la situación a la que ha llegado el país: “Las políticas de austeridad han ayudado a que la desigualdad aumente”. (Joseba Elola)


2. El segundo país con más paro

Según Samuel Sánchez, a la cabeza en desempleo las cinco regiones europeas más castigadas por el paro tienen nombre español: Andalucía, Ceuta, Melilla, Canarias y Extremadura. 

El paro es la asignatura pendiente de la democracia española. Una tasa media de desempleo del 20% desde que España entró en la Unión Europea lo demuestra. Es el fruto de un mercado de trabajo capaz de crear muchos puestos de trabajo en épocas de crecimiento, apoyado en la precariedad más la construcción y el turismo y destruirlos con la misma fuerza y velocidad en cuando vienen mal dadas, por las mismas vías. ¿Resultado? Más de 3,5 millones de empleos destruidos en esta crisis y una tasa de paro del 26%.

TANTA TUMBONA. El calendario laboral para 2014 recoge 12
 festivos, tantos como Grecia y cinco más que Holanda. Sin embargo, 
según la OCDE, en España se trabajan 1.686 horas frente a 1.397 
en Alemania. / ROSA FUSTER


3. Más festivos y largas jornadas 

España acumula más días festivos que sus vecinos. En una tierra famosa por sus horarios laborales extensivos, cada vez cuesta más agarrarse a ese consuelo ante la evidencia de que es una intención gubernamental confesa recortar el número de vacaciones adicionales a la pausa de verano. El calendario laboral para 2014 recoge ocho fiestas nacionales, más dos designadas por cada comunidad autónoma y dos locales. Grecia iguala el récord de 12 festivos, Francia e Italia tienen uno menos y Holanda se queda en siete. 

Para compensar, España está a la cola en días de vacaciones: 22 días de media —20 es lo mínimo— contra los 30 de Alemania o Dinamarca. De acuerdo con la OCDE, en España se trabajan 1.686 horas anuales, que si no parecen tantas comparadas con Suecia (1.621) sí lo son frente a los alemanes (1.397, el equivalente a 36 jornadas de 8 horas menos). 

La culpa es de las dos horas de pausa para almorzar y de la “cultura del presentismo”, considera Ignacio Buqueras, presidente de la Asociación Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles. “Queremos que los jefes nos vean en la oficina aunque no estemos trabajando, pero unos horarios racionales y humanos nos ayudarían a salir de la crisis. Hay que trabajar por objetivos y aumentar el rendimiento”… 

Hasta la semana que viene


Mi foto
Si no se acaba de una vez con el desequilibrio entre el ser humano y la naturaleza, nuestros descendientes no querrán ni recordar nuestros nombres.