lunes, 8 de septiembre de 2014

A VUELTAS CON LOS SALARIOS


El pasado diciembre publicaba yo, aquí en el Blog, un post en el que me oponía a la aceptada teoría de que solo los salarios son la causa de la baja productividad en las empresas:


“Lunes, 9 de diciembre de 2013

SALARIOS Y PRODUCTIVIDAD


Hace unos días, el Servicio de Estudios del BBVA, en un informe de 26 páginas titulado “¿Puede la moderación salarial reducir los desequilibrios macroeconómicos?”, publicado por el BBVA Research y elaborado por el economista Rafael Doménech y el profesor de la Universidad de Valencia, Javier Andrés, afirmaba que una reducción del salario real del 7% haría aumentar el empleo un 10,4% y el PIB un 8,3%, abogando por la flexibilidad salarial porque es la fórmula con efectos "más rápidos" para acelerar la salida de la crisis económica.

De esta forma lo contempla el informe, opinando que dado el elevado desempleo de la economía española, la moderación salarial es una "condición necesaria" para acelerar la creación de empleo a corto plazo, ya que haría crecer el número de puestos de trabajo en mayor medida de lo que disminuiría el salario medio, con lo que al final repercutiría en un aumento de las rentas salariales y de la demanda interna. 

El informe intenta desmontar de esta forma la teoría dominante que propugna los efectos negativos de la moderación salarial cuando argumenta que provocaría una reducción de las rentas de los hogares, un menor consumo privado y una menor demanda. El BBVA asevera que esta es una "visión parcial" de la economía que no tiene en cuenta el efecto del salario sobre el empleo, como precio del factor trabajo. 

Además, la reducción del 7 % no implicaría una bajada de todos los salarios ya que algunos sueldos de trabajadores ocupados "ya están ajustados a su productividad". Y es que para estos analistas, los salarios deberían aumentar o disminuir en función de las variaciones de la productividad, y además los desempleados que encuentren un empleo también deberían reducir su salario a la productividad del nuevo puesto de trabajo. "Cuanto más flexibles sean los precios, más rápida será la creación de empleo", indica el estudio.


Sin embargo, la pregunta del millón podría ser ¿cómo se puede obligar a las empresas a utilizar el diferencial por un descenso de salarios en contratar más trabajadores sin que puedan destinar ese dinero a otro fin? A partir de ahí, las recomendaciones de estos expertos son más que discutibles. 

En ese orden de cosas y mirando por aquí y por allá he encontrado en el foro de Rankia este ejemplo, con el que estoy totalmente de acuerdo y me permito transcribir aquí: 

“Según el servicio de estudios de un colegio de primaria: 
- Tengo 10 empleados y les pago 1000€: Me cuestan 10.000 €uros/mes 
- Tengo 10 empleados y les pago 930€: Me cuestan 9.300 €uros/mes 
- He ahorrado 700 € con los cuales puedo contratar a un trabajador nuevo porque cobrará menos. 
- Ahora tengo 11 empleados, un 10% más. 

No es un problema de productividad o salarios altos, es un problema de DEMANDA. Cuando las empresas empiecen a vender más comenzarán a necesitar más gente, antes no. Por mucho que bajen los salarios si el empresario está trabajando por debajo de su capacidad nunca va a contratar a nadie. 

Un ejemplo claro es la construcción. En la burbuja se pagaban salarios bastante altos, y no había paro. Ahora esos mismos salarios son mucho más bajos y sin embargo hay mucho paro en el sector. 

Supongo que los del BBVA habrán hecho unas cuentas más complicadas, pero resumirlo todo a que hay que bajar los salarios es demasiado simple. Mientras no se incremente la demanda no habrá contrataciones, y la demanda no va a aumentar porque no hay dinero ni lo habrá. El consumo que nos correspondía para los próximos años lo adelantamos mágicamente vía crédito, así que ahora el dinero que tenemos no sirve para consumir sino para pagar lo que ya hemos consumido.” 

Pero la Productividad es la relación que existe entre los Resultados Conseguidos y los Recursos Utilizados, medida en Unidades de Producto o en Dinero. Es decir: 

  
           Productividad = RESULTADOS CONSEGUIDOS / RECURSOS UTILIZADOS 


Y si hacemos una sencilla clasificación, tenemos los siguientes tipos de Recursos: 

-Recursos materiales: 
Son las construcciones, como naves y oficinas; maquinaria y equipos, herramientas, materiales consumibles, materias primas, etc. 

- Recursos financieros: 
Son los monetarios: el dinero en caja o bancos, créditos, cuentas pendientes de cobro… 

- Recursos humanos: 
Son las personas que trabajan en la empresa desde el director al último operario. 

- Recursos tecnológicos: 
Son todos los elementos que la empresa utiliza para colocar sus productos en el mercado, así como para planear, organizar, dirigir y controlar sus actividades. 

Bien, ¿por qué cuando se habla de mejorar la Productividad se da por descontado que lo único que pasa en la empresa es que sobra personal? ¿No pueden faltar inversiones económicas o materiales? ¿No pueden fallar la planificación, dirección u organización de algunas actividades? O, a mayor abundamiento, ¿no podría ser que pasara todo lo contrario; que faltara personal cualificado precisamente en algunos puestos claves, sobre todo en los relacionados con la dirección y organización? 

Lo que se tiene asumido en determinados círculos es que el recurso más fácil y cómodo de todos los conocidos para “meterle mano al problema”, efectivamente es la fórmula más rápida: reducir la nómina del personal. 

Hasta la semana que viene.

Y el pasado sábado, día 6, nueve meses después de aquel artículo mío, El País publicaba un editorial, de esos que te da alegría leer porque te hace la ilusión de que te está dando la razón, al referirse a una opinión reciente de la OCDE sobre los recortes salariales y la productividad:

Costes sociales
Los recortes salariales mejoraron la productividad. Ahora, los sueldos deben subir


El País. Editorial, 6 de septiembre de 2014


La OCDE, con una fundamentación empírica rigurosa, avanza algunos de los costes sociales que esta crisis y su gestión están generando en las economías de sus países miembros. En su informe anual de Perspectivas del Empleo, además de constatar las mejoras en la creación de empleo, destaca “las profundas heridas que la crisis ha creado tanto en la gente con trabajo como en los que no lo tienen”. Son costes que no desaparecerán de la noche a la mañana, acentuando la desigualdad y la pobreza en algunas economías avanzadas.

Esas secuelas de la crisis no son las mismas en todos los países analizados. La severidad es mucho mayor allí donde hubo prioridad para políticas fiscales demasiado restrictivas y concentradas en el tiempo. La presión del aumento del desempleo y, en algunos casos, actuaciones reguladoras, han facilitado una caída continuada de los salarios y un aumento de la productividad que ha sido más evidente en las economías de la eurozona. Y dentro de estas, en las periféricas, España incluida.

Entre el cuarto trimestre de 2009 y el 2013, los salarios reales por hora en España han caído en todos los años y significativamente más que en el promedio de la eurozona. Esa ha sido la causa principal de mejora de la productividad de las empresas y de la competitividad exterior. Pero también es la razón que explica un consumo débil, una confianza de las familias erosionada y, desde luego, el aumento de la desigualdad. A ello hay que añadir esa excesiva temporalidad en el empleo sobre la que también alerta la OCDE.

Basar la recuperación económica —no digamos su futuro— únicamente en la contención de las rentas con menor capacidad defensiva, con menores cualificaciones, no es la mejor de las vías. Desde luego no facilita la necesaria modernización económica de España, ni la cohesión social mínima para que el crecimiento esté exento de tensiones sociales.

Es necesario, efectivamente, fortalecer todas las modalidades de capital —físico, tecnológico y humano, especialmente el basado en las habilidades— que son también generadores de productividad y competitividad internacional, pero de forma más duradera y menos costosa socialmente. Esa es la principal condición para que las economías crezcan más y mejor. Para, como destaca la OCDE, “crear no solo más empleo, sino también mejores empleos”.

Hasta la semana que viene

lunes, 1 de septiembre de 2014

EL DESFASE INDUSTRIAL

Ya tenemos aquí el comienzo de un nuevo curso, y el mensaje que lanza el Gobierno es que las grandes cifras son mucho mejores que las de los tres cursos anteriores. O por lo menos eso es lo que se percibe de lo que nos dice la tele y se puede leer prácticamente en todos los medios escritos. Nunca antes había habido tanta unanimidad, o habían coincidido unos voceros tan entregados.

Sin embargo, hay un montón de criaturas conteniendo la respiración porque temen que dentro de unos días, cuando empiece a refrescar el tiempo irán cerrando restaurantes, bares, chiringuitos y mercadillos por fin de temporada, por lo que ya se imaginan retratados de nuevo en las colas del INEM. Son los mismos que hace unas semanas reflejaban una tímida mueca al ser entrevistados a pie de obra como muestra de que todo iba como una balsa de aceite.

Y como todo es comparable, en la siguiente tabla se puede comprobar cómo han ido evolucionando algunos objetivos económicos fundamentales desde la llegada del Gobierno hasta el comienzo de esta estación estival:


Es decir, con la importancia que tienen todos los conceptos de la tabla, si nos centramos en los números reflejados en las cinco primeras casillas de las dos filas parece que el Desempleo, en cualquiera de sus facetas, es lo que continúa golpeando sin piedad a nuestro país. Por lo que una vez acabada la temporada veraniega, y salvo milagro, es más que probable que las aguas vuelvan a su habitual y permanente cauce, con las conocidas y dramáticas consecuencias para buena parte de la población. 

Y es que que da la impresión de que los políticos que nos gobiernan no tienen ni pajolera idea de cómo meterle mano al melón, ya que este es el tercer verano que desaprovechan la placidez que proporciona el descanso para replantearse una verdadera alternativa industrial, del tipo que sea, pero que se salga de una vez por todas de la exclusiva dependencia del turismo. 

Porque si nuestra competencia de turismo barato está ahí abajo, en los países del norte de África que ahora están en conflicto, si solucionaran sus diferencias y confluyera con otro posible tropiezo de la economía europea, ¿quién vendría “a sacarnos las castañas del fuego”? 

Y es que el ministro de Industria, que como el resto de sus colegas parece nombrado a perpetuidad, puede que sea un experto en la industria del sol y playa, en concreto la de Canarias, porque parece que sabe nadar y guardar la ropa, según se desprende de la actitud de las compañías eléctricas que aplauden con las orejas sus decisiones, las cuales, por el permisivo acuerdo de las puertas giratorias, con toda seguridad se verán compensadas en el futuro con un silla muchísimo más valiosa que una tumbona de playa. Pero que conozca una planta industrial más allá del momento de la foto con el casco blanco es plausible dudarlo. 

Más respuestas a estas cuestiones y algunas concordantes se pueden recoger en lo que dice un forero de “Rankia” en el post de apertura del artículo 


“Uno se plantea cómo le salen las cuentas a Rajoy: la economía española va a crecer y todos tan felices. Rajoy y Montoro nos están tomando el pelo de una manera escandalosa, sin dejar en el tintero las instituciones y los poderes del estado que hacen agua por todas partes. Que Hacienda durante 34 años no se percate de que Jordi Pujol les estaba tomando el pelo sin declarar millonadas, o bien políticamente se ha mirado para otro lado o los técnicos de Hacienda, entre ellos los funcionarios, se tienen que reciclar con una formación acorde a los tiempos modernos y no a los medievales” 

Hasta la semana que viene

jueves, 21 de agosto de 2014

EL FERRAGOSTO

Siguiendo con la línea emprendida la pasada semana y respetando el merecido descanso estival del personal, sobre todo en la segunda quincena de agosto, me remito de nuevo a la reedición de otro de los post que yo considero más significativo en la trayectoria de este blog.

LA MOTIVACIÓN EMPRESARIAL
Martes, 26 de noviembre de 2013

Es evidente que entre las necesidades básicas en la Historia de la Humanidad (alimentos, ropa, cobijo) hoy se nos ha colado el trabajo, que mientras no se demuestre lo contrario, salvo excepciones muy puntuales, lo proporcionan las empresas. Dándose la paradoja de que a pesar de las consabidas dificultades para crear una empresa en España, si las cosas sigues así, resultará más sencillo crear una empresa para trabajar en ella que encontrar un trabajo. Pero las empresas no surgen por generación espontánea sino que dependen de la voluntad y el esfuerzo de las personas; es decir, de sus motivaciones.


Llegados a este punto habría que distinguir entre las motivaciones del Empresario y el Emprendedor. Así, mientras el emprendedor es un aprendiz de empresario que aspira a crear un negocio, el empresario ya está desarrollando su carrera profesional.

El emprendedor no es un ser predestinado que “ha nacido para la gloria”, ni mucho menos; sino alguien que puede aprender las habilidades y capacidades requeridas para llegar a ser empresario, siempre que más que aptitud (que se puede aprender) demuestre una actitud positiva para ello; es decir: motivación empresarial.

La motivación es la energía mental o física que mueve a la gente a satisfacer una necesidad propia o ajena.

Pero ni todos los empresarios proceden del Emprendimiento ni todos los emprendedores pueden llegar a ser empresarios, bien porque le falten motivación (sobre todo miedo al riesgo o al fracaso) o porque a lo largo de su aprendizaje puedan surgir determinadas carencias imposibles de cubrir. Ahora bien, lo que sí hay que pedirle al emprendedor es que tenga capacidad de Innovar, de probar cosas nuevas o de hacer las existentes de un modo diferente. Esta debe ser la premisa fundamental. 

Hasta el punto de que en las grandes empresas, muy jerarquizadas, “nadie” se fija en los fallos rutinarios; porque las cosas siempre se han hecho así. Pero algunos técnicos, con gran capacidad de observación e innovación y sobrada habilidad para percibir que cambiando algunos detalles el conjunto mejoraría notablemente, si fueran capaces de perder el miedo al riesgo y se atrevieran a ponerlo en práctica por su cuenta algún día serían empresarios de mucho éxito, como le sucedió a Antonio en el imaginario caso que expongo a continuación:

EL NOGAL 

Antonio es biólogo y desde hace 10 años también empresario. Trabajaba en Barcelona en el Departamento de I+D de una multinacional del yogur, y no estaba de acuerdo con la presión que ejercía su empresa en los juzgados contra las firmas lácteas españolas que producían postres pasteurizados (de larga duración) y querían denominarlos yogur. Entre otras cosas, porque Antonio había conseguido por su cuenta una elaboración alternativa a la pasteurización mucho más fácil que la tradicional. Pero su empresa estaba empeñada en que se les continuara llamando postres lácteos en vez de yogures pasteurizados después de la fermentación para mantenerlos alejados de su mercado.

En abril de 2003 las empresas lácteas nacionales les ganaron el contencioso a su empresa multinacional en el Jurado de Autocontrol de la Publicidad, el cual desestimó la reclamación presentada por la Asociación Española de Fabricantes de Yogur (AEFY). En concreto, la resolución se pronunciaba a favor de una campaña publicitaria de Leche Pascual en la que se destacan las ventajas del yogur de larga vida frente a los de corta vida, y “las molestias, limitaciones y ataduras del yogur de corta vida derivadas de su dependencia del frío por su menor duración”. La duración era el hamdicap que impedía la exportación del yogur, por lo que cualquier innovación que se pudiera convertir en una ventaja competitiva sólo sería útil para el mercado nacional donde la competencia era feroz y dominaban las multinacionales. 

Conocida la resolución del Jurado, ese verano de 2003, Antonio negoció su salida de la compañía. Llegó a un acuerdo con ellos y por sus 12 años de antigüedad recibió una sustanciosa indemnización, la cual formaría parte de la inversión para montar su propia empresa. Y lo primero que hizo fue ponerse en contacto con su antiguo amigo Miguel García, un veterano economista experto en Contabilidad de Costes que había sacado a muchas empresas del atolladero, y al que Antonio le pidió un estudio de viabilidad antes de dar ni un solo paso para poner en marcha la suya. 

El proyecto consistía en una pequeña fábrica de yogures con nueces de larga duración, en la provincia de Burgos, cerca de la autopista de Bilbao, donde los padres de Antonio (hijo único) tenían una plantación de 5 Has. de nogales (unos 300 árboles) con una antigüedad de más de 40 años y de cuyo fruto vivían. Junto a la casa había una nave de unos 800 m2, que era donde Antonio pensaba ejercer su actividad, y una balsa de agua de 75 m2 y 4 mts. de profundidad (unos 300.000 litros). La situación era ideal: en el entorno de la factoría de Leche Pascual, y por tanto de sus proveedores, y con una buena conexión con el puerto de Bilbao por donde podría embarcarse el producto para la exportación. 

Antonio tenía concedida una patente sobre un innovador método alternativo a la pasteurización clásica del yogur, el cual es sometido a un tratamiento de calor que inactiva los fermentos lácticos vivos después de la fermentación. Y la innovación de Antonio consistía en la fermentación artificial mediante microondas, por la cual el yogur conservaba todas sus características y no perdía ninguna de sus cualidades organolépticas. Así, el ahorro en instalaciones y bienes de equipo en su factoría sería considerable, y el tiempo de conservación del yogur (más de 3 meses) aseguraba su exportación a cualquier país. Esta era la ventaja competitiva de que gozaría la empresa. 

Quería un mercado de precio alto para poder pagar bien a los empleados y que se entregaran. Le ofreció a Miguel la Administración de la empresa y el 5 % de las participaciones de la sociedad EL NOGAL, S.L, por lo que había que preparase. Se iban a necesitar tres buenos comerciales dispuestos a viajar y que conocieran bien el sector nacional y la exportación. Debían hablar inglés y francés, y uno además alemán, para montar una buena red comercial de distribución nacional e internacional (sobre todo europea). Debían contratar un buen equipo de Diseño externo para posicionar la marca y la identidad corporativa en el target de la empresa, con un buen packaging e impecables folletos. Las relaciones públicas y la atención al cliente deberían ser exquisitas. 

Antonio y Miguel, con el plan de viabilidad detallado y la patente bajo el brazo se dirigieron a la Caja Provincial (donde Antonio ya había realizado un buen ingreso) para solicitar un préstamo a 10 años, el cual se garantizaría con el valor de los árboles de la finca (300 nogales de 40 años, sólo en madera, valen un buen dinero). Se lo concedieron y a trabajar. Hoy, EL NOGAL es una marca reconocida en varios países, que ha amortizado su inversión y reinvirtiendo los excedentes en la empresa y, entre otras cosas, instaló un sistema de riego por goteo informatizado en todos sus árboles, a los cuales hay que mimar, ya que son la base en la que se apoya el desarrollo y el futuro de la actividad. 

FIN 

Hasta la semana que viene



lunes, 11 de agosto de 2014

LAS PERSEIDAS

El 1o de agosto, día de San Lorenzo (al que martirizaron quemándolo en una parrilla) y los tres días siguientes, en general calurosos donde los haya, se contempla en el cielo el precioso espectáculo de estrellas fugaces que se conocen como perseidas, a razón de cien por hora, casi dos por minuto.

Días, por tanto, poco aptos para concentrar las neuronas en nuevos aspectos sociales y buenos para huir fugazmente al monte o a la playa a modo de perseidas. Por eso voy a aprovechar para hacer una pausa y traer aquí uno de los post de que más éxitos han tenido este año en el Blog, por ser un tanto intemporal. Y sobre todo, para los que no hayan tenido la oportunidad de leerlo en su publicación inicial o se hayan incorporado con posterioridad a mi red de contactos en Linkd in, donde se editan todos los lunes. 

ADIOS CLASE MEDIA, ADIOS
lunes, 21 de abril de 2014

A mediados de la semana pasada estaba buscando una noticia de finales del año pasado cuando en la sección de Cartas al director de un periódico de tirada nacional me tropecé con esto: 

“Ya se empiezan a ver los beneficios a medio plazo de la reforma laboral. Aunque no debemos ser hipócritas ni llevarnos las manos a la cabeza. Un ejemplo: se están quejando muchos del elevado precio de la nueva Play Station 4 (unos 400€), hay que añadir que muchos de esos que se quejan luego se indignan al saber que los balones de fútbol los tejen niños de la India o que el litio de las baterías es extraído por semi-esclavos en Perú, Sony dice que más barato no se puede, es decir, el cliente le pide que estruje más aún, es comprensible que hasta el trabajador asiático tiene sus límites. Apuesto a que la siguiente generación será fabricada en España videoconsolas última generación a 100 €.”

La verdad es que aunque a estas alturas ya no me extrañe de nada me llamó la atención tanto sarcasmo, y me propuse averiguar cuál era el motivo. Y buscando por aquí y por allá me encontré con que por esos días hubo un debate vivo tanto en la red como en la prensa escrita sobre cómo se está ensanchando en España la brecha salarial entre los sueldos altos y los bajos. Es decir, entre los directivos y los mandos intermedios y trabajadores. De tal forma que se está llevando por delante a la clase media a pasos de gigante. Prueba de ello es cómo se han desbocado por la parte alta de la pirámide los gastos suntuarios y de artículos de lujo, y por la parte baja, las estrecheces que están pasando la clase anteriormente llamada media para pagar las facturas y llegar a fin de mes y las calamidades de las clases bajas simplemente para poder comer.


Por esos días también se recordaba que el ínclito ministro Montoro, al ser requerido sobre este tema en el Congreso en una sesión de Control al Gobierno el miércoles 13 de octubre había dicho: “Los salarios no están bajando en España, sino moderando su crecimiento”. Esta frase, tan falta de rigor y de tacto político, se ha quedado como un lema grabado a fuego entre el personal crítico con las dudosas decisiones gubernamentales en los foros de los blogs y en las redes sociales. (La verdad es que el Sr Montoro está poniendo muy poco de su parte para que cese ese cachondeo de trazo grueso que se trae el personal con él. Debería hacérselo mirar). 

Y es que la gente ni es tonta ni habla a “humo de paja”. Lo que se estaba comentando en las redes obedecía a los resultados de un estudio realizado por la consultora ICSA , basado en 80.000 encuestas que revela que durante la crisis el salario medio de los directivos no ha parado de subir (salvo un descenso en 2009): en 2007 era de 68.705 euros brutos anuales y ha escalado hasta los 80.330. El de los mandos y empleados experimentaron una subida en 2008 y 2009 para volver a bajar a partir de entonces. Así el salario de los mandos intermedios se situaba en 2013 en 36.522 y el del resto de empleados, en 21.307 euros. En definitiva, hay que despedirse de la clase media. 

Hasta la semana que viene.


lunes, 4 de agosto de 2014

¿DÓNDE ESTÁ LA PASTA?

“Expongo todo esto con mucho dolor por lo que significa para mi familia y para mí mismo, pero sobre todo por lo que puede significar para tanta gente de buena voluntad que puedan sentirse defraudados en su confianza, a la cual pido perdón. Y también les pido que sepan separar los errores de una persona -por muy significativa que haya sido-, y que esta declaración sea reparadora en lo que sea posible del mal y de expiación por mí mismo.”

Barcelona, 25 de julio de 2014

Jordi Pujol i Soley"

Así termina el comunicado con el que Jordi Pujol reconoce que tenía dinero en paraísos fiscales. 

Y por lo visto, según el diario El Mundo, que ayer domingo publicaba una noticia al respecto facilitada por el Ministerio del Interior, son 1.800 millones (de Euros) los que tiene fuera de España. 

Si esta escandalosa cifra fuera cierta yo creo que puede provocar la tan temida en otros tiempos alarma social. O la debería provocar. A no ser que estemos ya tan inmunizados por los impactos propagandísticos de todos los telediarios, de todos los canales, de todos los días sobre los horrores y muertes que de forma violenta se producen en el extranjero y lo mal que está todo por ahí fuera, que un cuasi consentido atraco tan impresionante como este no solo no provoca la dimisión de nadie sino que los políticos se han ido de vacaciones a sus merecidos lugares de descanso como si no pasara nada: ¡Con un par! 

Como si este confesado (él sabrá porque) hecho no dejara en pañales a tantos conocidos estafadores (ahora simples aficionados) que en los últimos tiempos proliferan en el mundo de la política y que han arramblado con todo el dinero público que se les ha puesto a mano.

Hay que tener en cuenta que no estamos hablando de El Bigotes de la Gurtel, sino de un personaje que ha ejercido el poder más absoluto durante 23 años en la región más rica, puntera y teóricamente más culta de España, con siete millones de habitantes de los que ahora se puede pensar que fueron engañados y mangoneados al antojo del Molt Honorable President.

Y con independencia de los impuestos que deba devengar y de la multa administrativa que conlleve los delitos fiscales correspondientes; incluso del hipotético castigo penal al que pudieran ser sometidos él y sus familiares culpables, yo creo que habría que plantearse de una vez por todas una cuestión que desde Roldán para acá parece haberse convertido en un arraigado deporte nacional de élite: robar y no devolver lo robado. Porque, repito: la cuestión fiscal está mucho más definida, como se puede apreciar aquí abajo.
¿Es que aquí nadie va a devolver jamás ni un duro de lo robado al pueblo? ¿Cómo es que el Gobierno a través del Ministerio de Hacienda, que a su vez lo es de Administraciones Públicas y que con tanta diligencia actúa en determinadas ocasiones aún no ha insinuado ni pío sobre algo que es público y notorio como esto.

El viernes pasado, al acabar el Consejo de Ministros no hubo esa exótica rueda de prensa en las que cada viernes siempre preguntan los mismos periodistas, y nuestra avispada Vicepresidenta, sorprendentemente, lee las respuestas en un papel que trae ya escrito. No. Este viernes, quiso comparecer el propio Sr Rajoy, para decir que se confirma que 2014 es el año de la recuperación y que el crecimiento ha venido para quedarse. Hasta el punto de que, a la vuelta de las vacaciones, está dispuesto a revisar al alza la previsión de crecimiento anual. 

Los periodistas también aprovecharon para preguntarle al presidente sobre sus impresiones tras la confesión de Jordi Pujol: 

"Esto me ha generado un enorme impacto, lo único que puedo decirle es que las instituciones hagan su trabajo y que los políticos intentemos que esto no se repita nunca más". 

Sí. Esperemos que las instituciones hagan su trabajo. De lo contrario los ciudadanos, a pesar del “pasotismo político” imperante, van a perder la escasa confianza que les queda en los políticos y ya veremos si los votos no terminan por ponerse fuera del alcance ciudadano…, por las nubes, diría yo. 

Hasta la semana que viene.

lunes, 28 de julio de 2014

AL FIN UN RESPIRO

A los que vivan o estén pasando unos días en lugares cercanos a la costa y salieran a dar una vuelta la noche del pasado sábado seguramente les habrá sucedido lo mismo que a mí: se quedarían boquiabiertos de las caravanas de automóviles y del montón de gente que a la hora de la cena se apiñaban haciendo cola a las puertas de cafeterías, restaurantes o chiringuitos para conseguir tener acceso a una mesa en sus terrazas. 

Y me preguntaba yo cómo enfocar el post de hoy lunes, que pensaba dedicar a la Deuda, si la realidad parece desmentir a quienes se atreven a criticar la euforia gubernamental por sus declaraciones sobre los resultados de la última EPA. Así que no hay más remedio que hablar del tema EPA.

Porque, de pronto, la EPA ya no parece esa mosca cojonera con la que cada trimestre se podía “machacar al Gobierno” porque dejaba con el pompis al aire “los sesudos estudios” sobre la tasa de empleo que publica todos los meses el INEM (el propio Gobierno). Así que por arte de birlibirloque la EPA se ha convertido en un extraordinario medio por el cual, de ahora en adelante, todos y el Sr Rajoy el primero, nos enteraremos de la verdad del barquero sobre la situación del empleo, vía EPA. ¿Sí? Vale. Estaremos atentos a la pantalla.

Cazón en adobo en el Bar Las Flores 2 de Cádiz

También parece obvio que esa avalancha de gente en las zonas costeras el último sábado de julio con unas ganas locas de dejar atrás aunque solo fuera por un rato los sacrificios impuestos por el austericidio para darse un merecido “homenaje” y disfrutar un poquito de nuestro tradicional estilo de vida, está en relación directa con esas cifras de empleo proclamadas por la EPA y el hecho comprobado de la calidad de ese empleo: muchos camareros/as, cocineros/as y personal de servicios en general. 

“Pero sobre este aluvión de cifras positivas hay varias sombras que son las que explican, en buena medida, la fuerza con la que ha aumentado el número de ocupados, que ha llegado a sorprender a los analistas recopilados por Bloomberg, que esperaban una recuperación menor. Esas sombras se aglutinan en un concepto: precariedad. La devaluación salarial, la reducción de los costes de despido traídos con la reforma laboral, el tirón del empleo parcial y el repunte de la temporalidad se han traducido en un abaratamiento del trabajo e, incluso, en su reparto. Y eso no solo lo muestran las tasas de temporalidad y jornadas parciales, también lo demuestra el número de horas semanales trabajadas durante el segundo semestre de este año (577,8 Mill. de horas) ha bajado respecto al mismo periodo del año anterior (581,6 millones). Primera conclusión: hay menos trabajo pero se está repartiendo entre más gentes” .


CARTAS AL DIRECTOR 
Analizando los datos de la EPA 

EL PAIS, 26 JUL 2014

“ Cualquier reducción de la tasa de paro es motivo de satisfacción ante la situación económica que venimos padeciendo desde hace tiempo, aunque sería mucho más deseable si a ella contribuyesen otros indicadores que no fueran únicamente los asociados a los del sector servicios. 

Esta constante, que se repite año tras año tras los buenos datos de desempleo, evidencia un patrón rígido donde en lugar de apostar por sectores como el I+D+i que aportan un valor añadido, seguimos solazándonos con el modelo de sol y playa para luego darnos de bruces con la cruda realidad de septiembre.— Daniel García. Albacete.” 

“Yo no puedo tener tanta euforia como el Gobierno ante los datos de la EPA por varias razones. El aumento del empleo no se debe en absoluto a las actuaciones del Gobierno, dejando aparte la tan traída y llevada reforma laboral. Lo importante es la realidad. 

En el hospital General de Alicante se ha recortado en los tres últimos años el 50% del dinero dedicado para cubrir el personal durante las vacaciones, por no hablar de las privatizaciones que automáticamente conllevan disminución de personal. 

Según el INE, durante 2014 la emigración aumentó. Muchos miles de los que se fueron eran españoles. 

Es increíble el enorme esfuerzo realizado por los pequeños empresarios para crear empleo; pese a eso, las pymes destruyeron aproximadamente 100.000 empleos durante 2013. El apoyo del Gobierno a los emprendedores se queda en agua de borrajas simplemente porque la ciudadanía no tiene dinero para gastar; por otro lado, los apoyos del Gobierno a las grandes empresas llevan a una competencia totalmente desleal. 

Podría decir muchas más cosas, pero le hago una pregunta a nuestro presidente: ¿De qué se alegra exactamente?— Manuel Mendiluces Solivelles. Alicante.” 

Mientras el pasado jueves entraban al acto en la Casa de América (un evento cuidado con el máximo detalle) la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, le decía al Sr Rajoy: “al fin un respiro”, 

Hasta la semana que viene


lunes, 21 de julio de 2014

SER COMPETITIVOS

Estábamos en que “La creación de empleo sólo puede abordarse seriamente mediante acciones contundentes de estímulo a la demanda. Las empresas no se decidirán a crear puestos de trabajo de forma significativa hasta que sus expectativas de ventas y, por tanto de ingresos, sean favorables. Las bonificaciones y las desgravaciones no sustituyen las expectativas de beneficios”. 

En román paladino: que tal como está montado el tinglado, si la gente no compra a las empresas les falta “el combustible” que las haga funcionar, por mucho que exporte, ya que las importaciones contrarrestan el efecto exportador.

Y a mi teoría, un empresario, colega en Linked-in, contestaba:

“Coincido plenamente con tu conclusión Manuel, yo como empresario sólo pienso en mis clientes y en la forma de dar servicio a sus demandas, si éstas no existen, ¿para qué quiero yo subvenciones a la contratación?
Hay dos políticas que se antojan fundamentales:
1-Bajada de impuestos. El consumidor ha de tener más dinero en el bolsillo y las empresas ser más competitivas.
2-Reestructuración de la deuda. Un porcentaje muy alto de población y de empresas, están en mora por las condiciones asfixiantes de la deuda.”

Y en el post de la semana pasada dejaba que el lector, de acuerdo con sus pensamientos, eligiera entre las políticas de Demanda (Keynes) o las de Oferta (Hayek). Siempre desde la óptica de “tener más dinero en el bolsillo”, para poder consumir los productos y servicios que ofrece la empresa, para que se pueda cerrar el círculo virtuoso Producción-Consumo-Producción. 

Y en ese orden de cosas, decía nuestro amigo empresario que “las empresas deben ser más competitivas”.

Nada más cierto. Pero, ¿qué quiere decir ser competitivos?

Según el Profesor de la Universidad Complutense, García Echevarría, es crear barreras permanentes frente a los competidores. 

La única forma que tiene una empresa para subsistir a medio y largo plazo en los mercados tan competidos como hoy. Y para logarlo debe alcanzar los niveles adecuados de competitividad, lo cual implica tres aspectos claves:


· Racionalidad económica. Los recursos de la empresa deben gestionarse bajo criterios económicos, para que no se produzcan despilfarros y pueda alcanzar altos niveles de Productividad.

· Capacidad de adecuación al entorno. Si la empresa no responde de manera rápida y flexible corre el riesgo de ser aniquilada del mercado por los competidores más agresivos. 

· Capacidad de dirección y organización. Que eleve los niveles de eficiencia en los aspectos relacionados con la dirección y gestión de los recursos.


Bien, como puede observarse la Competitividad está totalmente en manos de la Dirección de la Empresa que es la que realiza directamente, u ordena, la gestión de los recursos, que como hemos visto al referirnos a la Productividad no solo son Recursos Humanos. Se puede ser más competitivos, por ejemplo, teniendo acceso a unos costes energéticos (electricidad) más baratos. Por eso no se explica que de la misma forma que los empresarios; en general, presionan al Gobierno para que intervenga en la reducción de los costes laborales no hagan lo mismo para que les solucionen de una vez el problema tan enorme que tienen con los costes energéticos.

Posiblemente sea porque todavía las empresas de toda la vida sigan haciendo “la cuenta de la vieja” para medir su competitividad-productividad y se olviden de todo lo demás. Es decir, dividiendo la facturación o producción total por el número de empleados de la empresa, sin tener en cuenta ningún otro tipo de recurso. Por ejemplo:


               Producción total:        1.800.ooo metros/año
                                                      -------------------------- = 30.000 metros/hombre
               Núm. empleados                         60


Esto es así todavía en muchas empresas en los tiempos que corren, y en realidad no existe un baremo real de medición del rendimiento, sino que en función de la costumbre, más o menos establecida, y de la rumorología del sector correspondiente, poco a poco se impone que el cociente de metros, kilos, litros, etc./hombre de las empresas que funcionan mejor son el objetivo a conseguir. 

Como se puede observar, un sistema que echa sobre las espaldas del factor humano de producción toda la responsabilidad de la competitividad de la empresa, y libera a la Dirección (que quizás debería darse una vuelta de nuevo por la Escuela de Negocios) de reconsiderar cualquier replanteamiento, cambio o innovación en el modelo de negocios de la empresa.


Hasta la semana que viene

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Si no se acaba de una vez con el desequilibrio entre el ser humano y la naturaleza, nuestros descendientes no querrán ni recordar nuestros nombres.